a Provincia continúa con el proceso de evaluación y aprobación de la inversión privada impulsada por el grupo Mirgor para la construcción de una nueva terminal de Pasajeros y Catamaranes en el Puerto de Ushuaia, una obra que el Ejecutivo considera estratégica para fortalecer la infraestructura marítima y acompañar el crecimiento sostenido del turismo y la logística antártica.
El proyecto contempla el desarrollo de una terminal moderna, diseñada para mejorar las condiciones operativas y de seguridad en el embarque y desembarque de pasajeros, así como optimizar la operatoria de catamaranes y embarcaciones menores. La propuesta se inscribe en un contexto de creciente demanda de servicios vinculados al tránsito turístico y científico hacia la Antártida, que en los últimos años consolidó a Ushuaia como principal puerta de entrada al continente blanco.
Desde la Dirección Provincial de Puertos remarcaron que la obra representa un paso decisivo para afianzar el perfil estratégico de la capital fueguina. El presidente del organismo, Roberto Murcia, sostuvo que la iniciativa permitirá “consolidar a Ushuaia como puerta de entrada al turismo antártico y como nodo logístico del extremo sur del país”, reforzando su competitividad frente a otros puertos de la región.
No obstante, mientras se impulsa esta inversión privada, otras intervenciones estructurales permanecen en suspenso debido al esquema de intervención vigente sobre el puerto. Esa situación impide avanzar con un conjunto de obras previamente proyectadas y consideradas fundamentales para ampliar la capacidad operativa y mejorar la infraestructura existente.
Entre los trabajos afectados se encuentra la ampliación de 150 metros del muelle comercial, una obra clave para incrementar el atraque de buques de mayor porte. También quedaron paralizadas la ampliación de los muelles de catamaranes y embarcaciones menores, el recambio de defensas en el muelle comercial y la ejecución de la carpeta de rodamiento, mejoras necesarias para garantizar estándares adecuados de seguridad y funcionamiento.
A ese listado se suma la primera etapa de la Plazoleta Fiscal y la construcción de un nuevo muelle destinado a carga, pesca y logística antártica, infraestructura pensada para diversificar y ordenar la actividad portuaria en un escenario de expansión.
Según se indicó oficialmente, la imposibilidad de avanzar con estas iniciativas responde tanto al marco administrativo de la intervención como al desvío de fondos propios del puerto fueguino hacia la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, lo que reduce la capacidad de financiamiento local para encarar las obras.
En este escenario, el futuro inmediato del sistema portuario de Ushuaia se mueve en dos carriles: por un lado, el impulso a la inversión privada para dotar a la ciudad de una nueva terminal acorde a la demanda internacional; por otro, la incertidumbre respecto de la ejecución de las obras estructurales que permitirían acompañar ese crecimiento con una planificación integral y sostenida en el tiempo.