l diplomático ruso Mikhail Ulyanov comunicó a la prensa vienesa que “si es necesario, Rusia está dispuesta a prestar servicios de mediación”, además de señalar que, aunque la reanudación del diálogo entre Estados Unidos e Irán parece improbable por ahora, los objetivos fundamentales de ambas partes (el de Washington de impedir que Irán obtenga armas nucleares y el de Teherán de alivio de sanciones) no pueden alcanzarse mediante la fuerza militar.
Según dijo, Irán aceptaría con satisfacción la mediación de Rusia. Sin embargo, señaló que Estados Unidos dejó en claro que no necesita intermediarios, al considerar que puede gestionar la situación por sí solo.
“Los estadounidenses en realidad están gestionando esto muy mal”, concluyó Ulyanov.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia expresó más tarde su alarma por el deterioro de la situación en Oriente Medio.
En un comunicado emitido el jueves, el Ministerio afirmó que no hay indicios de que Estados Unidos e Israel, que lanzaron la operación militar contra Irán, muestren moderación y detengan el “derramamiento de sangre”.
Añadió que la operación se lanzó bajo un pretexto inventado: Estados Unidos e Israel intentan sembrar la división en el mundo islámico durante el mes sagrado musulmán del Ramadán y provocar a Irán para que ataque, en represalia, instalaciones en varios países árabes, lo que causa pérdidas humanas y materiales.
Insistió en que tales acciones buscan arrastrar a los países árabes a una guerra que sirve a “intereses extranjeros” y desviar la atención de la catastrófica situación del pueblo palestino.
Rusia instó a todas las partes a cesar de inmediato las hostilidades, incluidos los ataques contra los territorios de los países árabes del Golfo.
Además, declaró que los ataques contra civiles e infraestructuras civiles son “totalmente inaceptables”, según la agencia de noticias Xinhua.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró que al asegurar que el objetivo de la agresión contra Irán es privar al país persa de armas nucleares, “en realidad Estados Unidos e Israel pueden fomentar una carrera armamentista nuclear, porque cada vez hay más ejemplos que demuestran que, si no tienes armas nucleares, entonces se te puede tratar como sea”.
“Nosotros recordamos el ejemplo relativamente reciente de Muammar Gaddafi en Libia, que renunció voluntariamente al desarrollo de armas nucleares”, evocó el ministro ruso.
El jefe de la diplomacia rusa resaltó “la especial responsabilidad de las potencias nucleares” en “el mundo en el que estamos entrando” y expresó su esperanza en que “la actual guerra contra Irán no socave los fundamentos de los principios de la no proliferación nuclear”.
A su turno, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov declaró: “¿Somos capaces de detener esta guerra? No, no lo somos. Puede detenerla quien la empezó, que es precisamente lo que deberían hacer, desde nuestro punto de vista”.
Peskov insistió en que el conflicto en curso no pertenece a Rusia: “Esa guerra que está ocurriendo no es nuestra guerra”.
Ante este escenario, Peskov enfatizó que Rusia debe actuar según sus propios intereses nacionales: “Tenemos que minimizar las consecuencias para nuestra economía de esas perturbaciones globales”, explicó.
En referencia a las tensiones entre Madrid y Washington -a raíz de la negativa española de permitir que las fuerzas aéreas estadounidenses utilicen sus dos bases en medio de la agresión militar contra Irán- “son asuntos que las partes deberían resolver entre sí”, comentó Peskov.
“Que Estados Unidos se las arregle con Madrid. Prácticamente no tenemos relaciones con Madrid, lamentablemente, y no es por nuestra culpa”, recordó. (Noticias Argentinas)