Los Micky Vainilla de la Libertad fueguina
Quemá...

Los Micky Vainilla de la Libertad fueguina

31/03/2026
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ay abstenciones que son elegantes en el papel pero obscenas en la historia. Los senadores y legisladores libertarios decidieron no condenar el golpe del 24 de marzo de 1976 como quien se corre apenas de una mancha: sin tocarla, pero dejándola ahí. Neutralidad de utilería frente a una dictadura que no fue neutra con nadie.

Porque no es un tema opinable, no es “una mirada más”. El golpe interrumpió un proceso democrático y lo reemplazó por un sistema que desaparecía personas, censuraba, torturaba y perseguía desde la institucionalidad estatal.

Y ahí aparecen ellos, practicando el arte de no decir, como si el silencio fuera una forma superior de pensamiento y no, más bien, una forma prolija de esquivar la incomodidad.

La abstención, en estos casos, no es equilibrio: es cálculo. Es querer sostener un discurso de libertad mientras se evita condenar el momento exacto en que la libertad fue aplastada.

Entonces no es que no dijeron nada. Dijeron todo. Dijeron que hay cosas que prefieren no nombrar, no sea cosa que la historia les arruine el relato. Y ahí, justo ahí, la democracia deja de ser un valor y pasa a ser un accesorio.

Uno que se usa cuando queda bien y se guarda cuando molesta.

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