a industria de la construcción en Tierra del Fuego atraviesa un proceso de retracción sostenida que ya impacta de lleno en la estructura empresarial del sector. De acuerdo con los últimos datos difundidos por el Instituto de Estadística y Registros de la Industria de la Construcción (IERIC), en el lapso de un año se dieron de baja 15 firmas, reflejando el enfriamiento de la actividad.
El informe correspondiente a febrero —último mes con registros oficiales disponibles— evidencia que la cantidad de empresas inscriptas pasó de 156 en el mismo mes de 2024 a 141 en 2025. La variación implica una caída interanual del 9,9%, un indicador que confirma la tendencia contractiva que afecta al rubro.
El análisis desagregado muestra que el retroceso se explica principalmente por la reducción en el número de contratistas. Mientras que en febrero del año pasado se contabilizaban 149, este año la cifra descendió a 134. En contraste, el segmento de subcontratistas se mantuvo estable, con 7 firmas registradas en ambos períodos.
El escenario local se inscribe en un contexto nacional también adverso, aunque con una intensidad menor. A nivel país, el IERIC registró en febrero una baja interanual del 1,1% en la cantidad de empleadores activos en la construcción. Si bien se trata de una caída, el descenso resulta levemente más moderado que el observado en el mes previo.
La dinámica, sin embargo, no es homogénea en todo el territorio. El informe distingue entre las denominadas Grandes Jurisdicciones y el resto del país. En las primeras —que concentran mayor volumen de actividad— la contracción alcanzó el 1,3% interanual, mientras que en las jurisdicciones restantes el retroceso fue más leve, del 0,6%.
En términos geográficos, el relevamiento muestra que solo 7 distritos lograron exhibir una variación positiva en la cantidad de empleadores, frente a 17 que registraron caídas. Entre las provincias con peor desempeño se destaca Buenos Aires, donde la merma interanual llegó al 3,8%.
En el otro extremo, algunas jurisdicciones lograron sostener e incluso expandir su actividad. San Juan lideró el crecimiento con una suba del 10,6%, seguida por Neuquén, que registró un incremento del 9,4%, impulsado en gran medida por el dinamismo de sectores vinculados a la energía.
El panorama general confirma que la construcción continúa atravesando una etapa de ajuste, con impacto directo en el entramado productivo y en el nivel de empleo. En el caso de Tierra del Fuego, la pérdida de empresas en apenas un año da cuenta de la fragilidad del sector frente a la caída de la actividad y la incertidumbre económica.