n la zona sur de Río Grande, el Municipio concretó un encuentro con más de 30 productores porcinos en el marco del programa Carne Porcina Local, una política que busca consolidar una actividad económicamente viable, sanitaria y ambientalmente sostenible.
La iniciativa se inscribe en una estrategia más amplia que prioriza la soberanía alimentaria como eje de gestión y promueve el fortalecimiento del entramado productivo local.
La reunión fue encabezada por el secretario de Desarrollo Productivo, Facundo Armas, junto al director general de Soberanía Alimentaria, Ignacio Orué, y equipos técnicos del área.
Durante la jornada se analizaron las condiciones actuales del sector y las perspectivas de crecimiento, en un contexto atravesado por cambios regulatorios y limitaciones externas.
El programa, considerado un modelo en la región patagónica, apunta a consolidar la producción de alimentos frescos, sanos y de calidad, a partir del acompañamiento integral a más de 50 productores de la ciudad.
Entre las acciones impulsadas se destacan el control de la faena en la planta municipal -la única habilitada en la provincia con certificación para porcinos-, la fiscalización sanitaria de los establecimientos, el fortalecimiento de los canales de comercialización y la asistencia técnica permanente.
Desde el inicio de la actual gestión, se registraron mejoras en infraestructura y equipamiento productivo, lo que permitió optimizar los estándares de calidad tanto de los animales como de los procesos. En paralelo, se realizaron inversiones en la planta de faena para garantizar condiciones adecuadas de comercialización segura.
Durante el encuentro, uno de los principales temas abordados fue el impacto de recientes normativas del SENASA, que establecen restricciones para el traslado de animales y productos. Frente a esta situación, el Municipio propuso alternativas de trabajo conjunto que permitan sostener la actividad dentro de los marcos vigentes, asegurando formalización y trazabilidad.
En ese sentido, se destacó que la producción local cuenta con demanda sostenida, lo que favorece la generación de empleo y el desarrollo de circuitos cortos de comercialización. Como parte de esta política, se mantiene activo un punto de venta en el Paseo Canto del Viento, donde se ofrecen productos elaborados por productores locales.
Desde la gestión municipal se subraya que la soberanía alimentaria implica un proceso colectivo y articulado. En esa línea, la producción porcina aparece como un sector con potencial para abastecer la demanda interna e incluso proyectarse hacia nuevos mercados, como el de cruceros antárticos.
En un contexto marcado por el desfinanciamiento de programas nacionales vinculados al sector, el Municipio ratificó su decisión de sostener políticas públicas locales. Al respecto, Armas afirmó que “la soberanía alimentaria es una construcción colectiva que requiere planificación, acompañamiento y decisión política. En un contexto insular como el nuestro, es además un eje central de gestión. La producción porcina tiene un enorme potencial en nuestra ciudad y en la provincia que es clave para generar trabajo, fortalecer la economía local y garantizar alimentos de calidad para nuestra comunidad”.
El funcionario remarcó además que el impulso a esta actividad forma parte de una política estratégica promovida por el intendente Martín Perez, orientada a ampliar la matriz productiva, fomentar el arraigo y consolidar el empleo local.