Crisis en LUCCAU por pagos discontinuos de OSEF
Riesgos en atención oncológica

Crisis en LUCCAU por pagos discontinuos de OSEF

Desde LUCCAU señalaron que la obra social provincial acumula seis meses de deuda y compromete el funcionamiento del centro oncológico. Advirtieron que no podrán pagar salarios y cuestionaron la discontinuidad de pagos, mientras sostienen la atención sin interrupciones.
24/04/2026
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l atraso en los pagos de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) volvió a poner en tensión al sistema sanitario local, con impacto directo en LUCCAU, el principal centro de atención oncológica de Ushuaia. Desde la institución advirtieron que la deuda acumulada y la falta de regularidad en los pagos comprometen su funcionamiento y ponen en riesgo la continuidad operativa.

La referente del centro LUCCAU, Nélida Parra explicó que la situación es crítica. “El único problema que tenemos seriamente es la deuda”, señaló, y precisó que el atraso alcanza los seis meses. “Hoy son seis meses de la obra social, recién nos pagaron el mes de septiembre”, detalló, en referencia a prestaciones correspondientes a 2025.

El impacto es inmediato en la estructura financiera de la institución, que depende exclusivamente de lo que factura por sus servicios. “Nosotros no somos una institución que tenemos ningún tipo de respaldo, vivimos de nuestra atención”, explicó, y advirtió sobre las consecuencias de la discontinuidad en los pagos. “Cuando esa rueda se corta, se hace muy difícil sostenerla”, sostuvo.

En ese contexto, planteó un escenario límite en el corto plazo. “Hoy te tengo que decir que no puedo pagar los sueldos del mes que viene”, afirmó, en referencia a los 14 trabajadores que integran el equipo entre personal administrativo, técnico y de limpieza.

LUCCAU ocupa un lugar central en la atención oncológica de la provincia, con servicios que no tienen reemplazo en el sistema local. “No hay otro laboratorio de anatomía patológica en la provincia”, explicó, y detalló que incluso hospitales derivan muestras al centro para su análisis.

A pesar de ese rol, la institución sostiene la atención sin interrupciones, incluso en el actual contexto. “Nosotros nunca cortamos el servicio porque creemos que el paciente oncológico no puede esperar”, remarcó, y explicó que evitan trasladar el conflicto con la obra social a los pacientes. “No puedo ponerme a pelear con la obra social poniendo al paciente en el medio”, agregó.

El problema, según detallaron, no es generalizado en todo el sistema de obras sociales. “El atraso agudo lo genera OSEF”, afirmaron, y aclararon que el resto de las coberturas mantiene niveles de pago dentro de los plazos habituales. “Todas las obras sociales pagan en sus tiempos regularmente”, indicaron.

OSEF, además, es el principal financiador del sistema local, lo que amplifica el impacto de la deuda. “Es el mayor demandante de la obra social”, señalaron, al explicar que concentra a empleados públicos y sus familias. En términos económicos, estimaron que la deuda supera los 200 millones de pesos.

A ese escenario se suma otro problema estructural: los bajos valores de las prestaciones. “Las prestaciones son muy bajas, sobre todo teniendo en cuenta que los insumos son muy caros”, explicaron, y advirtieron que en muchos casos apenas alcanzan a cubrir costos operativos sin margen para sostener inversiones o contingencias.

La combinación de deuda y aranceles desactualizados afecta la capacidad de funcionamiento a mediano plazo. “A veces llegamos a cubrir el gasto, pero la institución no se queda con nada como para poder seguir funcionando”, señalaron.

La situación también impacta en el sostenimiento de equipamiento y servicios. “Se nos rompió el mamógrafo y todavía lo estamos pagando en cuotas”, ejemplificaron, en relación al costo de reposición de tecnología médica.

En paralelo, la institución intenta sostener su rol preventivo, aunque reconoce limitaciones. “No hicimos campañas por una cuestión de fondos”, indicaron, y destacaron que este año retomaron las actividades con una campaña de prevención de cáncer de colon.

Ese trabajo preventivo, sostienen, es clave para reducir la carga del sistema. “Si pudiéramos prevenir tendríamos mucho menos casos”, señalaron, y vincularon las altas tasas de detección temprana en la ciudad con campañas sostenidas en el tiempo.

A pesar del escenario, desde LUCCAU mantienen expectativas de mejora tras cambios en la conducción de OSEF. “Tenemos esperanzas ahora con el nuevo cambio”, indicaron, aunque remarcaron que la solución depende de regularizar los pagos.

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