os beneficiarios de ANSES en Tierra del Fuego comenzaron a percibir los haberes de junio junto con el medio aguinaldo, en un cronograma que se extenderá hasta el 23 de junio según la terminación del DNI.
El jefe de la delegación Ushuaia, Mariano Delucca, confirmó además que la experiencia de reorganización administrativa aplicada en la provincia será presentada ante las autoridades nacionales del organismo como un modelo de gestión y adelantó que aprovechará ese encuentro para plantear propuestas vinculadas a la modernización del sistema previsional.
Delucca precisó que los jubilados recibieron un incremento del 2,58% y señaló que quienes perciben la jubilación mínima cobran este mes alrededor de 679 mil pesos incluyendo el aguinaldo. En Tierra del Fuego, el adicional por zona austral eleva esa cifra hasta cerca de los 879 mil pesos. “Garantizamos el pago del aguinaldo este mes junto con el haber jubilatorio”, sostuvo.
Destacó que la oficina local logró reducir tiempos de atención y acelerar la resolución de expedientes mediante cambios internos, digitalización de trámites y una nueva distribución de tareas. “Esta oficina atiende en 30 minutos, achicamos en 30 días los trámites, hicimos un proceso diferente al del resto de las oficinas”, afirmó.
La delegación funciona actualmente con unos 20 trabajadores, luego de jubilaciones, retiros voluntarios y desvinculaciones. A pesar de contar con menos personal, aseguró que mejoró la productividad gracias a la reorganización administrativa y al uso de herramientas digitales. Indicó que la reducción de la planta coincidió con una revisión de procesos internos que permitió optimizar recursos sin afectar la atención al público.
Uno de los ejes centrales fue impulsar la utilización de los servicios web de ANSES. Delucca indicó que actualmente pueden realizarse cerca de 2000 trámites de manera digital y destacó el nivel de adopción registrado en la provincia. “Somos una de las provincias que tenemos menor cantidad de población, pero que más usa la web”, señaló. A su entender, esto permitió reducir la demanda presencial y concentrar recursos en los expedientes que requieren intervención específica.
La experiencia fueguina será presentada en una próxima reunión con autoridades nacionales. Delucca explicó que uno de los cambios más importantes consistió en reorganizar el trabajo durante las horas de mayor afluencia de público para dedicar luego más recursos a la certificación y validación documental. “Lo que hice fue dividirle el trabajo a una sola persona en las primeras dos horas, que es donde más afluencia pública tenemos. El resto de las seis horas te necesito certificando la documentación junto con los supervisores y el coordinador”, explicó.
Ese esquema permitió fortalecer una instancia de revisión previa que no era aprovechada de manera eficiente. Allí intervienen el iniciador del trámite, el beneficiario y los supervisores para detectar inconsistencias o documentación faltante antes de que el expediente avance a otras áreas. “Me bajó 30 días en el proceso de expediente”, aseguró al describir los resultados obtenidos.
Además, comparó los tiempos de ANSES con los de la Caja de Previsión Social provincial. Según indicó, mientras algunos trámites provinciales pueden superar los ocho meses de espera, los expedientes nacionales suelen resolverse con mayor rapidez. “Estamos en 45 días, 60 días los que son verificables. Docentes y estibadores, que son los más largos porque tienen mucha documentación, están tardando entre 45 y 75 días”, sostuvo.
Delucca afirmó que un trámite correctamente iniciado debería encontrarse liquidado dentro de un plazo máximo de 90 días y remarcó la importancia de revisar la historia laboral antes de comenzar el proceso jubilatorio. En ese sentido insistió en que los trabajadores no esperen a cumplir la edad requerida para verificar aportes, categorías y períodos declarados.
También repasó los regímenes especiales existentes para docentes, trabajadores embarcados, estibadores, petroleros, agropecuarios y otras actividades consideradas de riesgo. Explicó que algunos permiten jubilarse hasta cinco años antes que en el régimen general, aunque requieren una mayor verificación documental por la complejidad de las trayectorias laborales y la necesidad de acreditar tareas específicas.
El funcionario insistió en que los trabajadores controlen periódicamente sus aportes y antecedentes laborales mediante las herramientas digitales disponibles. “Hoy cualquier persona puede ver mes a mes su historia laboral dentro de la página de ANSES. Antes eso no pasaba”, afirmó. Consideró que esa posibilidad permite corregir errores con anticipación y evitar demoras cuando llega el momento de iniciar una jubilación.
También cuestionó el peso de los conceptos no remunerativos en los acuerdos salariales y advirtió sobre su impacto en el futuro haber previsional. Explicó que la jubilación se calcula sobre los aportes efectivamente realizados y no sobre bonos o sumas que no integran el salario sujeto a contribuciones. “No sirven los bonos, no sirven los ítems, luchen por una menor cantidad, pero que vaya al haber”, expresó.
Respecto del avance tecnológico, consideró que la digitalización continuará creciendo y que las futuras incorporaciones estarán vinculadas principalmente a perfiles informáticos, programadores e ingenieros en sistemas. Sin embargo, defendió la necesidad de mantener la atención personalizada. “Lo digital y lo humano siempre va de la mano. No es lo mismo hablar con un bot que hablar con una persona que te pueda orientar cuando tenés un problema”, sostuvo. Mencionó especialmente situaciones sensibles como pensiones, discapacidad, fallecimientos o jubilaciones, donde la orientación directa sigue siendo necesaria.
Delucca también reconoció demoras en algunos expedientes que requieren intervención jurídica, como reclamos, recálculos o actuaciones vinculadas a actividades específicas, y adelantó que planteará esa situación ante las autoridades nacionales para mejorar los circuitos internos sin necesidad de nuevas contrataciones. Señaló que uno de los objetivos es ordenar el trabajo con los recursos ya disponibles en la provincia.
Destacó que llegará a la reunión nacional con el respaldo de otras delegaciones patagónicas interesadas en exponer el modelo fueguino. “No caigo solo, caigo con una carta de recomendación de todos los jefes”, aseguró. Según explicó, la intención es compartir una experiencia que pueda adaptarse a otras oficinas del país y abrir una discusión sobre mejoras administrativas dentro del organismo.
Con ese marco, la delegación de Tierra del Fuego busca consolidar un esquema basado en menor demora presencial, mayor uso de herramientas digitales, reorganización de tareas y control anticipado de la documentación previsional, con la intención de convertirse en una referencia para otras oficinas del organismo.