a antigua Casa Beban alberga hasta el 6 de agosto una exposición que transforma libros destinados al reciclado en piezas artísticas. La iniciativa forma parte de las actividades por el centenario de la Biblioteca Popular Domingo Faustino Sarmiento y puede visitarse de 10 a 17 horas.
Eugenia Di Santo, responsable de la propuesta en la biblioteca, explicó que la muestra reúne trabajos realizados por público de distintas edades y constituye la última edición del ciclo de libros intervenidos. La primera presentación de este año se realizó el 15 de junio en la sede de la institución. “Este año contamos con 59 obras y tuvimos una convocatoria muy importante. Participaron las salas de cinco años del Jardín Krakeyen, cuya docente trabajó la temática del bosque y logró integrarla con la intervención de los libros. Quedaron trabajos increíbles y fue muy valioso sumar a tantos niños pequeños”, destacó.
La propuesta comenzó cuatro años atrás con el objetivo de ofrecer una segunda oportunidad artística a ejemplares que ya no podían permanecer en circulación. Di Santo recordó que, en las primeras ediciones, fue necesario explicar que la intervención no consistía en destruir los libros, sino en convertirlos en objetos con una nueva función estética. “No íbamos a romper un libro, sino a darle una segunda oportunidad artística. Eran ejemplares que iban a pasar al reciclado de papel porque estaban en desuso, por su contenido o porque tenían hongos y no podían incorporarse nuevamente a la biblioteca. Siempre trabajamos desde el respeto y la puesta en valor del libro”, sostuvo.
Muchas de las obras continuaron exhibiéndose después de cada muestra en bibliotecas escolares y otros espacios. La cuarta edición será la última, una decisión vinculada con el cierre de las celebraciones por los 100 años de la institución, aunque desde la organización anticiparon que buscarán nuevas propuestas para mantener la convocatoria creativa.
El centenario encuentra a la Biblioteca Popular Sarmiento con actividades destinadas a familias, niños, adolescentes y estudiantes. Durante las vacaciones de invierno funciona de 10 a 16 horas y ofrece talleres, salas de estudio, espacios para distintas edades y encuentros de rompecabezas los miércoles y viernes, entre las 15 y las 16. “Es una biblioteca dinámica, viva y con novedades. Después de las vacaciones volveremos al horario de 8 a 19, una franja amplia para que quienes salen del trabajo o de la escuela puedan acercarse, buscar un libro y participar de las propuestas”, señaló Di Santo.
La muestra ocupa los distintos ambientes de la Casa Beban y permanecerá disponible durante dos semanas. Quienes hayan participado con sus obras o todavía no hayan recorrido la exposición podrán visitarla hasta el próximo 6 de agosto.