n proyecto presentado en la Legislatura de Tierra del Fuego propone, una vez más, crear el Ente Único Regulador de los Servicios Públicos (EURE), que tendría a su cargo el control de las prestaciones de energía eléctrica, agua potable y desagües cloacales en todo el territorio provincial.
La iniciativa pertenece al legislador Pablo Villegas y retoma propuestas ingresadas en 2018 y 2024 que no alcanzaron tratamiento parlamentario. En sus fundamentos, el autor vincula la nueva presentación con los inconvenientes reiterados que atraviesan los usuarios y menciona especialmente los prolongados cortes de electricidad ocurridos durante el invierno en Ushuaia.
El proyecto define al EURE como un organismo autárquico, con personalidad jurídica, autonomía financiera y patrimonio propio. Se propone que la función del ente comprenda el dictado de normas regulatorias, la fiscalización de los prestadores, la aplicación de sanciones y la resolución de conflictos relacionados con los servicios bajo su competencia.
Entre sus atribuciones se encuentra el control de los planes de inversión, expansión, operación y mantenimiento; la supervisión de la continuidad, seguridad y calidad de las prestaciones; y la intervención en las revisiones, modificaciones y ajustes de los cuadros tarifarios.
El organismo también podrá requerir información a las empresas, cooperativas y entidades públicas prestadoras, establecer indicadores de calidad y publicar tanto las tarifas como los planes previstos para ampliar o mejorar los servicios.
En materia de reclamos, los usuarios deberán recurrir inicialmente al prestador, que tendrá un plazo de diez días hábiles administrativos para responder. Ante la falta de una solución se podrá presentar el caso ante el EURE, que contará con treinta días hábiles para dictar una resolución.
El régimen sancionatorio contemplado incluye apercibimientos, multas y decomisos. Esas medidas no eximirán a los prestadores de reintegrar importes, compensar perjuicios, reparar daños o indemnizar a los usuarios cuando correspondiera.
La conducción quedaría en manos de un Directorio de tres miembros: uno propuesto por el Poder Ejecutivo, otro por la Legislatura y un representante elegido por los usuarios. Las tres designaciones necesitarán el acuerdo de la Cámara por mayoría absoluta.
Los directores ejercerán sus funciones durante tres años, pudiendo ser reelegidos una vez. El texto incorpora, además, una incompatibilidad de cinco años anteriores y posteriores al ejercicio del cargo respecto de los organismos o empresas sometidos a control.
El EURE tendrá su sede en Ushuaia y podrá habilitar una delegación en Río Grande. Su financiamiento provendrá principalmente de partidas asignadas por el Presupuesto provincial.
Por tratarse de un servicio público concesionado por el Gobierno Nacional, el proyecto elaborado por Villegas excluye del control del EURE todo lo vinculado con el servicio de gas por redes.