a eventual subasta de terrenos nacionales encuentra a Ushuaia frente a una decisión que puede condicionar buena parte de su crecimiento urbano. Para Federico Sciurano, el problema no se limita a la venta: la ciudad todavía no logró construir una posición común para plantear ante Nación qué destino deberían tener algunos de los principales espacios disponibles dentro de su trama urbana.
Federico Sciurano, exconcejal y exintendente de Ushuaia, actual legislador provincial, cuestionó que la respuesta institucional llegue cuando los procedimientos nacionales ya están avanzados. “Uno de los grandes faltantes que está teniendo hoy la ciudad es la unificación de criterio”, sostuvo, y reclamó una postura que trascienda las diferencias partidarias.
Recordó que Ushuaia tiene condiciones geográficas que restringen fuertemente sus posibilidades de expansión. “Somos una ciudad estrangulada por la cordillera de los Andes y por el canal Beagle”, señaló. Esa característica, afirmó, hace que cualquier decisión sobre los pocos vacíos urbanos existentes tenga consecuencias mucho mayores que en otras ciudades.
Por eso consideró que la Municipalidad debió convocar desde el comienzo a los principales actores políticos e institucionales para acordar una estrategia. “Lo primero que debió haber hecho la Municipalidad es organizar una reunión con los distintos actores que son trascendentes y fundamentales para los desafíos que tenemos a futuro”, afirmó.
Esa instancia, según Sciurano, debería haber terminado en una propuesta concreta para discutir con el Gobierno nacional. “El tema de fondo es que tengamos la seguridad de que esos predios no van a dejar de ser parte del futuro que tiene, dentro del marco de una planificación, la ciudad de Ushuaia”, explicó.
El legislador criticó que hasta ahora las respuestas hayan aparecido detrás de cada nuevo avance. “Seguimos corriendo atrás de la cola del perro. En la medida que sigamos dando círculos, no va a cambiar la lógica de lo que está pasando”, expresó. Y advirtió que, si no aparece una estrategia diferente, “el Gobierno nacional va a llevar adelante la subasta como la tiene planificada”.
Sciurano sostuvo que Ushuaia cuenta con herramientas previas para decidir qué hacer con esos sectores. Mencionó los planes estratégicos desarrollados durante distintas gestiones y recordó que el aprovechamiento de los vacíos urbanos forma parte de la agenda municipal desde hace más de veinte años. “Los vacíos urbanos que tenemos permiten prácticamente un 50 por ciento más de ciudad habitable, en la medida que sea administrado con responsabilidad y con criterio”, aseguró.
El problema es que durante los últimos años se perdió continuidad en una planificación que antes atravesaba diferentes administraciones. “Había cuestiones que tenían un rango de continuidad, con madurez y con seriedad”, recordó. En ese marco, defendió la necesidad de recuperar acuerdos que no dependan del signo político de cada gobierno y que permitan proyectar el crecimiento más allá de una gestión.
Sciurano remarcó que la responsabilidad principal corresponde a Ushuaia. “Este es un tema netamente municipal”, afirmó. La Legislatura puede realizar una expresión política, pero consideró que deben ser el Ejecutivo municipal y el Concejo Deliberante quienes conduzcan la discusión urbana.
También reconoció que los terrenos deberán enfrentar las actuales limitaciones de gas, energía y otros servicios. Sin embargo, consideró que esas dificultades no necesariamente impedirán que aparezcan compradores con proyectos de largo plazo. “El que venga y haga una inversión de estas características va a venir pensando en los próximos diez o veinte años”, señaló. Por eso insistió en que la ciudad necesita decidir antes qué clase de desarrollos quiere promover. “Acá hay una instancia de acuerdo político, pero no de partidos políticos: de acuerdo político entre una ciudad y la Nación para poder planificar de la mejor manera su futuro”, sostuvo.
Sciurano vinculó además esa definición con el perfil turístico y económico de Ushuaia. “Todos hoy comercialmente dependemos del turismo”, afirmó, y advirtió que una expansión desordenada puede afectar uno de los principales sostenes de la actividad local.
La urgencia está en actuar antes de que la subasta defina por sí sola el destino de esos espacios. “Me da la sensación de que esto va camino a que el que tenga más plata va a terminar comprando esos predios”, advirtió. Y concluyó que “nos va a costar muy caro volver de decisiones equivocadas que se tomen en estos momentos”.