l Puerto de Ushuaia lleva desde enero bajo conducción nacional. La intervención desplazó a las autoridades provinciales por numerosas cuestiones.
No es un muelle cualquiera: recibe cerca de 700 barcos por año, mueve pasajeros, pesca y carga, tiene un presupuesto anual de $22 mil millones y ocupa una posición estratégica para el acceso a la Antártida. Menos de una semana después de la intervención llegó a Ushuaia una comitiva de legisladores estadounidenses. Ahora, bajo esa administración, amarró un petrolero británico y la Provincia exigió explicaciones.
No hay evidencia que vincule la intervención con la visita estadounidense. Tampoco hace falta inventarla. Alcanza con observar la paradoja: cuanto más estratégico parece volverse el puerto, menos control tiene Tierra del Fuego sobre lo que ocurre en él.