e llevó adelante una nueva edición del ciclo musical “Latitud 54: Punto de Encuentro”, que tuvo lugar este miércoles 2 de septiembre en la sala Niní Marshall de la Casa de la Cultura Enriqueta Gastelumendi. El espectáculo se desarrolló a sala llena, contando con una amplia convocatoria y la participación de notables figuras invitadas que engalanaron la velada.
En esta oportunidad, la presentación artística se vio enriquecida por la presencia de la destacada saxofonista noruega Gudrun Faleide Frestad. La concertista interpretó tres piezas en total, brindando dos interpretaciones en carácter de solista y una tercera de manera conjunta con la formación musical local. Entre el repertorio ejecutado sobresalió especialmente la obra “Peace, Please”, creada por el compositor noruego Frode Thingnæs en un arreglo exclusivo y adaptado especialmente para este recital. Dicha pieza musical posee un alto valor simbólico, ya que fue originalmente encargada por el Cuartel General de Defensa de su país como un obsequio de agradecimiento para las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, galardonadas con el Premio Nobel de la Paz en 1988. Tras el fallecimiento del compositor hace algunos años, sus familiares autorizaron la producción de esta versión especial para ser interpretada en Ushuaia.
La noche contó con el emotivo regreso al escenario del baterista ushuaiense Luis Nievas, quien integró la formación musical de la ciudad durante las décadas de 1980 y 1990. Nievas se sumó a la interpretación de varios temas a lo largo del show, recibiendo el aplauso de los presentes en reconocimiento a su trayectoria.
El secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas, David Ferreyra, manifestó su orgullo por poder consolidar este espacio con artistas de calibre internacional en combinación con los talentos locales, fortaleciendo la agenda cultural y visibilizando el trabajo de los profesionales del sector.
Por su parte, el director del elenco musical, Luis Álvarez, resaltó el inmenso orgullo que significó interpretar "Peace, Please", una obra original sumamente representativa para Noruega, y poder recrearla en el extremo sur del mundo. Álvarez agradeció especialmente a la comunidad por el acompañamiento y éxito alcanzado.