ste invierno viene siendo bastante atípico en Tierra del Fuego. Hubo menos nieve de la acostumbrada y jornadas que por momentos hicieron olvidar que todavía estamos atravesando la temporada invernal. Pero alcanza una nevada, una helada o un cambio brusco de temperatura para que la Ruta Nacional 3 vuelva a presentar condiciones complicadas.
Por eso, no hay que confiarse. Bajar la velocidad, mantener distancia, evitar maniobras bruscas y contar con cubiertas adecuadas siguen siendo cuidados básicos.
La ruta no perdona distracciones ni apuros. Más allá del estado del camino, la principal medida de seguridad sigue estando en manos de quien conduce.