irgor anunció más de cien despidos y, después de negociar con la UOM, resolvió frenarlos hasta el 8 de octubre. Hasta entonces, los trabajadores afectados no serán despedidos, pero tampoco podrán volver a sus puestos. Cobrarán el 75% del salario y como yapa, quedaron suspendidos.
Por ahora no los echaron. Tampoco los dejaron trabajar. Y mientras deciden si conservan el empleo, ya empezaron a cobrar menos.