Deluca advirtió sobre la crisis económica fueguina
Empleo e ingresos

Deluca advirtió sobre la crisis económica fueguina

Las changas reemplazan parte del trabajo registrado y crece la demanda de alimentos, ayuda para alquileres y atención médica. La situación es más grave en Río Grande, donde las fábricas perdieron 6.000 puestos en los últimos 3 años.
16/10/2026
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a crisis laboral en Tierra del Fuego obliga a familias a buscar ingresos mediante changas y plataformas. Esas ocupaciones pueden ayudar a cubrir gastos, pero no garantizan el salario estable, el aguinaldo y la cobertura médica que tenían en sus trabajos anteriores.

El economista Juan Pablo Deluca, describió la dimensión de ese retroceso, advirtió que los trabajos informales no alcanzan para compensar los puestos perdidos: “Evidentemente hay un desempleo que está subiendo y mucho, sobre todo la pérdida de empleo formal, que se está reemplazando parcialmente por un empleo informal, pero el desempleo va en alza. Lo vivimos no solamente en Argentina, sino acá en nuestras ciudades de Tierra del Fuego”.

Al explicar la situación de Río Grande, afirmó que las fábricas perdieron 6.000 puestos de trabajo en tres años y recordó que cerca de la mitad de la economía local depende de la industria. Sobre las actividades afectadas, señaló: “Estamos hablando de los proveedores, el transporte, los comerciantes, la gastronomía asociada a esos empleos que están ahí, la vestimenta, todo ese conjunto, todo ese ecosistema económico y productivo que funciona al calor de esa industria”.

Sumando los puestos de las fábricas y los empleos indirectos de esas actividades, estimó una pérdida total de entre 10.000 y 12.000 trabajos en Río Grande. Ese total incluye los 6.000 empleos industriales y los puestos vinculados con su actividad.

Deluca atribuyó ese deterioro a la política económica nacional. Cuestionó que se esté “abriendo la importación y sustituyendo el producto nacional por producto importado que entra de afuera, sin contemplar, sin proteger todo lo que se construyó hasta ahora y sin proteger a las familias que están acá”. Mencionó desvinculaciones de empleados con hasta 30 años de antigüedad y rechazó que esos trabajadores hayan elegido dejar sus puestos.

La búsqueda de otros ingresos, explicó, lleva a muchos despedidos a conducir para plataformas o realizar changas. Sobre las condiciones de esas tareas, sostuvo: “Eso es un ingreso informal, es decir, que uno no está registrado, que no tiene cobertura de obra social, que no tiene aguinaldo, que tiene un sueldo inestable, que tiene una vinculación inestable”. Como ejemplo de esa fragilidad, mencionó que quienes dependen de su auto para trabajar dejan de generar ingresos si el vehículo se rompe.

El economista diferenció la intensidad de la crisis entre las ciudades y destacó el peso del turismo y del empleo estatal en Ushuaia: “La economía de la provincia actualmente está partida. Río Grande está pasando uno de los peores momentos de su historia. Ushuaia se mantiene estable con el turismo”. Aclaró, sin embargo, que el comercio de la capital orientado al consumo de los residentes también atraviesa dificultades.

En el sur provincial, además, cuestionó la situación laboral durante la intervención nacional del puerto. Señaló que hay “140 trabajadores que quedaron afuera, que no pueden trabajar, que no se sabe qué va a pasar” y advirtió que los problemas de funcionamiento también afectan a la actividad turística. De esa manera, incluyó al sector portuario entre los conflictos que agravan la situación económica y laboral fueguina.

En Río Grande, aseguró que el deterioro de los ingresos ya se refleja en los pedidos de asistencia. Al describir las necesidades de los hogares, sostuvo que el Municipio es “la primera puerta de entrada ante esa necesidad, ante la necesidad de alimentos, de un bolsón de comida, ante la necesidad de pedir una ayuda para pagar el alquiler”. Advirtió que parte de las familias consiguió ingresos alternativos, mientras otras no pudieron reemplazar el salario perdido.

La crisis también aumenta la demanda de atención pública. Deluca aseguró que las prestaciones municipales de salud crecieron más del 50% y explicó que “muchos vecinos que antes se atendían por su obra social en clínicas privadas que prestaban a esa obra social, hoy están yendo al servicio público, tanto municipal como provincial”. Indicó que el Municipio cuenta con 15 dispositivos de salud para responder a esas necesidades.

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