Lovrich advirtió que faltan datos sobre la centolla del Beagle
Manejo pesquero

Lovrich advirtió que faltan datos sobre la centolla del Beagle

El investigador del CADIC-CONICET consideró que la evaluación anual de la centolla en el Atlántico es un ejemplo a seguir. Advirtió, sin embargo, que en el canal Beagle los datos son escasos y que el CONICET no financia proyectos de investigación desde diciembre de 2023.
30/10/2026
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ada temporada, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) evalúa la centolla del litoral atlántico antes de recomendar cuánto puede pescarse. Para 2026-2027 aconsejó capturar hasta 1.295 toneladas en el Área Sur, y su informe registra una caída reciente del reclutamiento y menores índices de abundancia.

Gustavo Lovrich, doctor en Biología e investigador principal del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), señaló que la situación es distinta en la pesquería del Beagle. “En una pesquería chica, como la del canal Beagle, donde los datos son pobres y los datos históricos son escasos, ahí hay que utilizar otro tipo de modelos, hay que utilizar otro tipo de estrategias, pero se puede hacer, nada más que solo hay que tener la información, porque sin información es imposible tener los datos y tomar una decisión. Ahora, para obtener la información se necesita plata”, sostuvo.

Consultado por las restricciones para realizar ese tipo de campañas, respondió que “para algunas entidades son todas”. “El CONICET no tiene financiamiento para proyectos de investigación desde el 11 de diciembre del 2023. En cambio, el INIDEP es una isla de la fantasía, una isla de abundancia de recursos para campañas, que no se ve en el resto de los centros de investigación estatales”, cuestionó, y mencionó también al INTA y a la Comisión Nacional de Energía Atómica. “Por eso estos datos, datos de todas las pesquerías en la Argentina, están actualizados permanentemente”, agregó.

En la pesquería atlántica, en cambio, nunca hubo, según el investigador, “una apertura indiscriminada sin ningún límite”. “A mí me parece que esto es como un ejemplo a seguir. Es el ideal que haya una evaluación de cuánto hay, que se hace en todos los años, y un cálculo de cuánto se puede pescar por área, por sector”, afirmó.

Esas regulaciones, indicó, tienen al menos 15 años. El INIDEP combina datos de buques pesqueros con campañas propias para calcular cuánto puede capturarse sin poner en riesgo a la población y eleva la recomendación al Consejo Federal Pesquero, que la aplica. Las medidas incluyen límites de captura, la extracción exclusiva de machos de cierto tamaño, la devolución obligatoria de las hembras al agua y anillos de escape para los ejemplares chicos. “Eso hace que el manejo sea virtuoso”, remarcó.

Lovrich precisó que a partir de las 12 millas las aguas son de jurisdicción nacional y que las provincias pueden aceptar o no lo que el Consejo Federal Pesquero sugiere para sus aguas. “En el caso de Tierra del Fuego, el informe es claro y dice que se pueden pescar 24 toneladas”, puntualizó.

Sobre la caída del reclutamiento, explicó: “Yo me imagino que el reclutamiento es la fracción de la población que ingresa a un tamaño que puede ingresar a las trampas, o sea, los animales más chicos”. Entre las causas posibles mencionó una mayor captura, pero también otros factores: “Puede ser por migración, o puede ser un artefacto del relevamiento también”. Aclaró que es la primera vez que se calcula, porque se utiliza un modelo que contempla a esa fracción de la población.

Recordó que en el Golfo San Jorge una baja en la cantidad de animales ya obligó a reducir la captura permitida. “Eso es bastante rápido, se puede corregir de un año al otro, sobre todo cuando la pesquería está manejada por el Consejo Federal Pesquero en este caso”, concluyó.

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