on némesis de los entusiastas de la fotografía. Si sos de los que les gusta retratar el paisaje, lo entenderás perfectamente. Pensás que no están, pero levantás un poco la vista y están ahí, al acecho, listos para arruinarte la toma. Sin embargo, de alguna manera, ya son, justamente, parte del paisaje. Pero a no preocuparse mucho. En un futuro no distópico, quien te dice, a lo mejor ya estén bajo tierra.