n vistas a la aparición de dos casos de coqueluche (o tos convulsa) en la capital fueguina, la Dirección Provincial de Epidemiología busca realizar un seguimiento exhaustivo de los pacientes y su entorno más próximo para contener la propagación de esta enfermedad infecciosa; altamente contagiosa, que puede ser grave en los niños menores de dos años.
En este caso, se ha realizado quimioprofilaxis –que consiste en la administración de medicamento antibiótico por prevención– en algunos jardines de infantes, y no se descarta que se implemente en otras instituciones educativas, ya que son alrededor de 15 los casos que están siendo observados, puesto que presentan los síntomas de estos cuadros. Las muestras fueron enviadas al Instituto Malbrán de Buenos Aires, y los resultados de los exámenes serán conocidos en el transcurso de esta semana. Tierra del Fuego cuenta con la tecnología para aplicar esta técnica de estudio, pero indican que recién será implementada a partir del mes de agosto (ver recuadro).
La directora de epidemiología, Aurora Grassi, explicó que ante la menor sospecha de un caso "tenemos que actuar para bloquear la cadena de transmisibilidad, porque sabemos que cada tres o cinco años esta enfermedad presenta picos", dijo. Recordó además que el año pasado hubo brotes importantes en otros puntos del país, y apuntó que la comunidad debe estar informada para afrontar esta contingencia.
Por este motivo, la funcionaria insistió en que es necesario completar los esquemas de vacunación de la población infantil, para impedir la propagación de la enfermedad. Los chicos deben recibir la vacuna cuádruple, que está incorporada en el calendario nacional y es suministrada a los dos, cuatro y seis meses de vida, y se proporciona un refuerzo a los 18 meses y a los seis años de vida.
Si bien no está prevista una campaña masiva de inmunización, solicitó que los padres lleven a sus niños a los centros de salud y los hospitales públicos para que sean provistos de las dosis faltantes.
La enfermedad
El coqueluche es una infección de las vías respiratorias, producida por la bacteria bordetella pertussis. Ésta es causal de crisis intensas de tos difíciles de tratar y que pueden causar complicaciones respiratorias y neurológicas graves si ataca a niños menores de 2 años. Evoluciona en dos períodos: el primero es similar a un resfrío con tos seca; el segundo se caracteriza por los accesos de tos (entre cinco a diez) que impiden la respiración normal. En el afectado puede comprimirse el pecho, toser mucho o tener accesos de tos seguidos. Hay casos en el niño puede vomitar, rechazar el alimento, o quizás estar molesto. Se asocia con coloración azulada de la cara, y puede presentar –o no– fiebre. Básicamente, el tratamiento consiste en la suministración de antibióticos, y el aislamiento. Ante la menor sospecha de esta enfermedad no se debe dudar en consultar inmediatamente al pediatra.
Algunas medidas para prevenir la tos convulsa - Completar el esquema de vacunación de los chicos; |
A partir de agosto, los análisis se realizaran en la provincia Los laboratorios de análisis clínicos del Hospital Regional Ushuaia y Río Grande implementarán próximamente técnicas de biología molecular, con las cuales podrán detectar los casos de tos convulsa sin necesidad de enviar las muestras locales a centros nacionales de mayor complejidad. |