na experta argentina en coqueluche analizó que la evolución favorable del brote epidémico en la provincia y sostuvo que éste es el resultado del trabajo en conjunto de las diferentes áreas que intervinieron en el control. En tanto, desde septiembre los laboratorios hospitalarios fueguinos comenzarán a implementar técnicas de biología molecular que permitirán conocer los diagnósticos en forma ágil.
Una referente nacional y experta en coqueluche destacó la labor lograda por las áreas involucradas en control del brote epidémico que hace dos meses afecta a Tierra del Fuego. La catedrática Daniela Hozbor reconoció que, en los últimos días, mermó considerablemente la cantidad de casos sospechados de coqueluche (o tos convulsa). Remarcó que "esto es el fruto del trabajo en conjunto, bien maniobrado desde los laboratorios hospitalarios, Epidemiología, ministerios de Salud y Educación y la comunidad en general", al anotar que de lo contrario "el número de casos positivos habría sido mayor de los notificados hasta ahora". De todos modos, advirtió que debe continuar el alerta, ya que la enfermedad es endémica y re emergente.
Los últimos registros oficiales demostraban que, desde el inicio del foco, en Ushuaia hay 42 casos confirmados y 251 bajo sospecha, mientras que en Río Grande 100 personas estarían bajo la lupa y 9 casos fueron comprobados. Uno de ellos es oriundo de la comunidad de Tolhuin.
Asimismo, Hozbor, junto al médico integrante del Ministerio de Salud de la Nación, Osvaldo Rico, brindó esta semana una capacitación destinada al personal de los laboratorios hospitalarios fueguinos, lo que permitirá desde septiembre implementar nuevas técnicas de biología molecular. Así se podrán realizar diagnósticos en pocas horas, y tener un control más "ágil" del foco, ya que el coqueluche está catalogado como una enfermedad altamente contagiosa. La práctica podrá ser utilizada en forma segura para otras infecciones y mejorar la vigilancia frente a futuras contingencias.
Por su parte, la bioquímica del Hospital Regional Ushuaia y coordinadora de Redes de Laboratorios de la Provincia, María Cristina Malliemaci, señaló que desde el área de Salud provincial pudieron coordinar acciones con anterioridad, porque fueron advertidos sobre los brotes que ya estaban instalados en otros puntos del país: "estuvimos más alertas, y pudimos organizarnos", comentó Malliemaci.
Foco encendido
En diálogo con el diario del Fin del Mundo, Daniela Hozbor expuso que el coqueluche es una enfermad re emergente, y que esta situación se repite en otros países de Europa, incluso en Estados Unidos y Canadá, donde hay altos índices de vacunación de hasta un 95%.
Dijo que son varias las causas que intervienen en este fenómeno. Uno de los argumentos "fuertes" sería la divergencia antigénica de la bacteria, ya que especulan que las sepas circulantes son distintas a las de la vacuna. Sin embargo, siempre se ha cuestionado la efectividad de la misma, aunque la especialista aclaró que "es recomendable recibir la dosis, aunque la inmunidad conferida dure algunos años".
En tanto, cabe destacar que Daniela Hozbor es doctora en Ciencias Bioquímicas, y se ha posdoctorado en coqueluche en Francia. Actualmente desempeña labores en la Facultad de Ciencias Exactas de La Plata, y en el Instituto de Bioquímica y Biología Molecular. Desde 2003 colabora con el Ministerio de Salud de la Nación, y el Instituto Malbrán. Asimismo, fue una incondicional asesora de los agentes de salud fueguinos desde el inicio del brote epidémico en la capital fueguina.