Colaboracion - Por Leonardo Lupiano, vicepresidente Region Patagonia y Comahue ICOMOS

Cierre del Museo del Fin del Mundo

02/07/2007
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esde su creación, el 18 de mayo de 1979, el Museo del Fin del Mundo superó en demasía los objetivos por los cuales vecinos y gobernantes comprometidos con la necesidad de conservar y difundir nuestro patrimonio cultural y natural lo crearon.
A través de los años fue incorporando objetos y documentos relacionados con nuestra rica historia regional. En forma permanente es visitado no sólo por turistas y vecinos, sino también por docentes y escolares, investigadores y periodistas nacionales e internacionales que han encontrado en su patrimonio una fuente de consulta siempre satisfactoria a sus necesidades de saber más sobre nuestra región.
No sólo sus pertenencias sino también su edificio, que fuera construido por el ing. Catello Muratgia con apoyo de los presos de la cárcel en 1911 apenas finalizada la obra del penal, funcionando allí el Banco de la Nación Argentina hasta que el edificio fuera cedido para uso del museo. El inmueble fue declarado "Patrimonio cultural de la ciudad de Ushuaia" mediante Resolución del Concejo Deliberante Nº 130 del año 1999. Desde su creación, la Asociación Hanis fue la encargada del cobro del ingreso y atención de la boutique donde se venden libros y otras publicaciones, artesanías y objetos relacionados con la temática local a efectos de aportar lo recaudado a favor del museo. Una situación particular se dio al finalizar el plazo del último convenio vigente y desde hace meses las autoridades no han concretado la renovación del mismo, no obstante continuar dicha Asociación con su actividad.
Paralelamente, se ha verificado una visible falta de mantenimiento edilicio, a pesar de los reclamos de su director. Basta sólo ver sus veredas, muros con rajaduras, ascensor inactivo y matafuegos sin recarga reglamentaria, etc. Todo ello derivó en el cierre del establecimiento por razones de seguridad el pasado sábado 30 de junio. El Ministerio de Educación y Cultura: mudo.
Que la institución cultural más prestigiosa de Tierra del Fuego se encuentre en esta situación es una muestra del escaso interés oficial demostrado hacia la cultura, con el agravante que quienes usualmente asistimos por nuestra actividad al museo provincial, nuestro museo, no podremos hacerlo hasta que esta situación se normalice. Nos preguntamos: ¿Si llegara a ocurrir algún siniestro y se perdieran documentos únicos e irrecuperables, quién se hará cargo?
Desde el Comité Argentino Icomos (Consejo Mundial de Monumentos y Sitios) se ha remitido nota al Sr. Gobernador con el siguiente texto: "Por la presente, cumplo en elevar a su conocimiento y consideración la preocupación de la Vicepresidencia Patagonia y Comahue del Comité Argentino de ICOMOS debido al cierre preventivo del edificio donde funciona el Museo del Fin del Mundo, por problemas de seguridad edilicia por falta de acciones de mantenimiento del mismo. Llama la atención, Sr. Gobernador, que este museo que constituye la institución cultural más prestigiosa de la Provincia, además del reconocimiento nacional e internacional que posee en atención al notable patrimonio con que cuenta, a pesar de los esfuerzos de su director del Sr. Santiago Reyes, no se han realizado las obras y provisiones necesarias para su normal funcionamiento. Este museo, además de las visitas de vecinos y turistas, recibe además numerosos grupos de escolares, docentes e investigadores que encuentran en sus valiosos archivos, el material necesario para satisfacer las necesidades de aprendizaje y conocimiento de nuestra historia regional. El hecho de no haberse dispuesto de la revisión anual del dispositivo contra incendios del edificio va más allá de los riesgos que supone la seguridad de empleados y visitantes en coincidencia con la opinión de su director, situación límite que a juicio del mismo derivó en su cierre preventivo, además pone en grave riesgo la posible pérdida de documentos únicos, objetos de pueblos originarios de varios siglos de antigüedad, libros incunables desde el siglo XVII, material propio y producto de donaciones de familias y personas que han jalonado la historia de nuestra Tierra del Fuego, y si ello ocurriese sería de su absoluta responsabilidad dicha pérdida. Por tal motivo, es de esperar que pueda disponer la urgente solución de los inconvenientes que han derivado en esta desgraciada y preocupante situación.