En oposición al proyecto oficial

"Comité del No" elevó al Concejo un petitorio y firmas contra la subasta de tierras

09/12/2008
L

a multisectorial que integra el "Comité del No" a la subasta de tierras municipales en Ushuaia se movilizó el pasado viernes al Concejo Deliberante para presentar un petitorio denominado "No al Negociado de Tierras". El documento, que fue acompañado con más de 700 firmas reunidas en la comunidad, surge como una expresa negativa al proyecto de ordenanza impulsado por el Ejecutivo municipal.
El sector movilizado -integrado por el Foro Social Urbano, Central de Trabajadores Argentinos (CTA), vecinos inscriptos en el padrón municipal de demanda habitacional, entre otras organizaciones- aduce que ésta fue una "primera presentación", puesto que adelantó que seguirán buscando el apoyo de la comunidad, pese a los resultados que se obtengan en la consulta popular que se inicia hoy en el Polideportivo Cochocho Vargas; donde se busca conocer la postura de la población sobre esta polémica iniciativa oficial. Mediante este remate de tierras se pretende vender a valor inmobiliario seis terrenos privilegiados en la ciudad, con lo cual se intenta crear un fondo de Capital Social con aproximadamente 30 millones de pesos, que serían destinados para afrontar la urbanización del Valle de Andorra y Barrancas del Río Pipo.
Nahuel Mieres, miembro de la Juventud de la CTA, destacó a el diario del Fin del Mundo que "la emergencia habitacional no se soluciona vendiendo el poco patrimonio de tierras que tiene la ciudad, que en definitiva nos pertenece a todos", y por este motivo opinó que "hay que buscarle un mejor destino que el negociado que se intenta hacer, para unos pocos, porque ese dinero que se intenta reunir no va servir para solucionar la grave crisis habitacional". Esta coyuntura -indica el petitorio- fue comprobada desde el año 2006 mediante ordenanza 2178 de Emergencia Habitacional, como así también a través de dos leyes provinciales referidas a la misma problemática: Ley 746 del 2007 y Ley 766 del 2008, que actualmente se encuentra en vigencia bajo la figura de "Ley de Emergencia Habitacional, Urbano Ambiental".
El joven manifestó que no se expresará en el referéndum al anotar que "personalmente no voy a avalar la esta farsa de consulta popular", aunque reconoció que la voluntad de ir -o no- a la consulta estará sujeta a la decisión de cada una de las personas integrantes del Comité del No, ya que "no es obligatoria ni vinculante", dijo.
Por su parte, Sergio Murguía, presidente de la Asociación "Ushuaia Nuestra Tierra", que nuclea a los empadronados en el registro de demanda, enfatizó que "queremos pedirle a los concejales que no aprueben la ordenanza que está en proyecto para enajenación de las tierras".
De esta manera adelantó que como proyecto alternativo presentarán la iniciativa de declarar a los predios en cuestión "reserva municipal", con el fin de que puedan ser utilizados para el bien común, en el mediano y largo plazo, en función del crecimiento demográfico que experimente la ciudad y su normal desarrollo. En necesidades que hacen a la salud, educación, cultura, recreación, etc. "Pensamos en impulsar una ordenanza decretando las tierras que quieren ser afectadas para el proyecto, para que quedan con reservas municipal, porque pensando en el futuro nuestra comunidad, creemos que mañana se va a necesitar estas tierras, para darle respuesta la sociedad en todos los términos que necesite", apuntó Murguía.
En tanto, este sector movilizado aclara que no está en contra de la consulta popular, puesto que reconocen es una valiosa herramienta y una importante reserva de la democracia, aunque sí objetan la modalidad con la que ha sido convocada: el achicamiento de plazos de 45 a 30 días y sin la difusión e información necesaria llevada a la comunidad. Por este motivo, más allá de los resultados a los que llegue el referéndum, el Comité del NO seguirá reuniendo rúbricas en la capital fueguina con la idea de que el proyecto oficial no prospere si llega ser tratado en el parlamento comunal.