A tono con el proceso inflacionario que se vive en el país desde el inicio mismo de este año, el costo de vida en Tierra del Fuego manifestó durante el pasado mes de febrero una tendencia alcista que tuvo efecto directo sobre el costo de la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total, que definen la condición de indigencia y pobreza.
En función de los datos suministrados por la Dirección de Estadística y Censo de Tierra del Fuego, una familia integrada por dos adultos (varón de 35 años y mujer de 31 años) y dos menores (nena de 8 años y nene de 5 años) precisó contar con un ingreso económico de 1228 pesos para poder cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas –denominada Canasta Básica Alimentaria– y no caer bajo la línea de indigencia. La CBA registró, de esta manera, un aumento cercano al 2,4%, lo que se traduce en unos 29 pesos.
Ese mismo grupo familiar, en tanto, debió garantizarse un ingreso mensual de 4470 pesos para satisfacer un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales (vestimenta, transporte, educación, salud, entre otras) para no caer bajo el umbral de la pobreza. En este caso la suba intermensual fue de 74 pesos, lo que representó un aumento del 1,6%.
En Ushuaia, el costo de la CBA subió un 1,3%, ya que pasó de 1.188 pesos a 1.203. Esa misma canasta experimentó en Río Grande un incremento del 2,1%, lo que la llevó de 1.210 pesos a 1.235 pesos.
Por su parte, en la capital provincial para no ser considerada pobre, una familia requirió contar con un ingreso de 4.412 pesos, unos 152 pesos más durante enero.
En Río Grande, en tanto, la CBT se ubicó en los 4.528 pesos, por lo que la suba respecto del mes anterior fue de 91 pesos.
Cómo se miden pobreza e indigencia La medición de la pobreza con el método de la Línea de Pobreza consiste en establecer, a partir de los ingresos de los hogares, si éstos tienen capacidad de satisfacer –por medio de la compra de bienes y servicios– un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales. El procedimiento parte de utilizar una Canasta Básica de Alimentos (CBA) y ampliarla con la inclusión de bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etcétera) con el fin de obtener la Canasta Básica Total (CBT). Para definir la Canasta Básica Alimentaria se toma como unidad de referencia el costo que demanda cubrir la necesidad energética (2700 kcal) para un hombre adulto, entre 30 y 59 años, de actividad moderada. Dado que los requerimientos nutricionales son diferentes según la edad, el sexo y la actividad de las personas, sobre ese valor de referencia se establecen relaciones en función del sexo y edad para establecer las equivalencias nutricionales. La tabla de alimentos que conforman la CBA para un adulto de referencia contempla los siguientes productos (expresados en gramos): Pan, 6060; galletitas saladas, 420; galletitas dulces, 720; arroz, 630; harina de trigo, 1020; otras harinas (maíz), 210; fideos, 1290; papa, 7050; batata, 690; azúcar, 1440; dulces, 240; legumbres secas, 240; hortalizas, 3930; frutas, 4020; carnes, 6270; huevos, 630; leche, 7950; queso, 270; aceite, 1200; bebidas edulcoradas, 4050; bebidas gaseosas s/edulcorar, 3450; sal fina, 150; sal gruesa, 90; vinagre, 90; café, 60; té, 60 y yerba, 600 gramos. En febrero, el costo de la CBA para un adulto de referencia fue de 389,5 pesos en Ushuaia y de 399,7 pesos en Río Grande. |