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a utilización del Lear Jet del Estado Provincial por parte del funcionariado volvió a abrir la polémica sobre el uso que la sociedad espera que se le dé al mismo. El imaginario colectivo tiene una construcción de años, y fue el ARI durante más de una década quien desde la oposición elevó la mayor defensa respecto a su condición de aeronave exclusivamente sanitaria. Sin embargo al momento de llegar al gobierno, el avión ha sido utilizado por la gobernadora Fabiana Ríos en reiteradas oportunidades.
La vieja polémica tuvo su nuevo capítulo la semana pasada, cuando un vecino de nuestra ciudad denunció la imposibilidad de derivar a su hija, que padece de linfoma de Hodgkin, a Buenos Aires, por que el Lear Jet no se encontraba en la provincia debido a que había trasladado a la Mandataria a Capital para participar de los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Lo cierto es que el Lear Jet voló a Buenos Aires el día viernes 21 y posteriormente el martes 25. En ambas oportunidades los vuelos de la aeronave se debió a la necesidad que tuvo la Gobernadora de llegar a tiempo a la cita que Nación le efectuó por los 200 años de esa fecha histórica. En ambos casos, tanto el avión como su tripulación no pernoctaron en Buenos Aires, sino que regresaron a Ushuaia y el Jet estuvo disponible para cualquier otro vuelo que se le requiriera desde la Administración Central.
Ante la queja del vecino, la ministra de Salud de la Provincia María Grieco indicó que la Mandataria "hace un uso muy discreto del Lear, como fue en este caso especial por el Bicentenario", pero que la ocasional utilización de la aeronave "jamás ha estado por delante del uso sanitario, a pesar de que el avión es del tipo ejecutivo".
Esta última aseveración de la funcionaria, respecto a la condición de avión ejecutivo, puso en debate la existencia o no de un destino especifico para la misma, toda vez que en distintas gestiones se había establecido para esta su especificidad de aeronave de evacuaciones médicas sanitarias.
La pregunta cae de madura: ¿está el Lear Jet habilitado exclusivamente para efectuar vuelos sanitarios?, ¿o es una aeronave multipropósito que puede ser utilizada para el traslado de personas o también para derivaciones médicas de emergencia?. La respuesta es que el LV-AIT en la actualidad no está habilitado exclusivamente como avión sanitario, sino que puede ser configurado para cumplir con ambas necesidades. Por lo tanto, su uso es indistinto, y los gastos por su utilización corren por cuenta del Estado Provincial.
A partir del arribo de Ríos al Gobierno, la orden que impartió su gestión es que el avión no realice evacuaciones donde los pacientes tienen cobertura de una obra social, ya que son éstas las responsables de sus afiliados y por ende quienes tienen que afrontar el gasto. De tal manera, su puesta en servicio en condición sanitaria o humanitaria ocurre cuando la persona no posee cobertura asistencial, y su traslado es solicitado por Acción Social.
"Está bien que así sea porque si no hay una emergencia que ponga en peligro la vida, deben ser las propias obras sociales quienes deben responsabilizarse de la derivación de sus afiliados", indicó un funcionario sanitarista.
Sin embargo la polémica que se desata cada vez que ocurre un entredicho por el uso del avión, no hace más que generar molestia en el ámbito de la Dirección de Aeronáutica de la Provincia, debido a que el gobierno no sale a dar una información precisa sobre sus decisiones. "Los muchachos (por los pilotos) vuelan cuando los convocan, ellos no deciden. No vuelan a voluntad", confió un ex agente del área. "Y cuando no se habla con claridad, aparecen las versiones y la confusión", agregó la fuente.
Un nuevo interrogante aparece en escenario: ¿cuál es la razón por la cual el Gobierno prefiere que las obras sociales contraten una empresa privada y no a la aeronave del Estado? La respuesta es que la Dirección Provincial de Aeronáutica no está habilitada como prestadora de servicios aéreos ante las autoridades nacionales de competencia, por lo que solo pueden realizar vuelos de evacuaciones sin costo, que sean decididos por el Ministerio de Salud de la Provincia, por la Gobernadora, por la Secretaria General o autoridad política de competencia. Razón que llevó al actual gobierno a no prestar o poner a disposición la aeronave, cuando existen otras alternativas y no se plantee un demostrable riesgo de vida, que pueda ser cubierto por el sector privado.
En consecuencia, la inexistencia de una habilitación ante la Dirección Nacional de Transporte Aerocomercial (DNTAC), impide alquilar la aeronave a las obras sociales, cobrar los vuelos y utilizar esos recursos como por ejemplo; para capacitar a los pilotos o adquirir repuestos.
Durante el gobierno de Carlos Manfredotti, la Dirección Provincial de Aeronáutica estuvo "a punto de habilitarse", ya que se había reunido toda la documentación y se cumplía con los requisitos necesarios. Años después hubo un nuevo intento durante la gestión de Hugo Cóccaro. Sin embargo no se sabe bien el porqué, pero el ex ministro coordinador de Gabinete Enrique Vallejos, "planchó el proyecto, y tiró todo para atrás", indicaron diferentes ex funcionarios consultados, quienes señalaron que estar habilitados, conlleva "la responsabilidad y la seriedad, para que los pilotos realicen en tiempo y forma sus programas en simulares de vuelo y no estar sujetos a las posibilidades presupuestarias del gobierno".
Teniendo en cuenta el estado financiero de Gobierno, nadie puede garantizar los fondos que se necesitan para que la Dirección esté habilitada de manera continua, lo que pondría en alto riesgo de vulnerabilidad a la actual estructura, más allá de que éste haya sido un anhelo durante décadas de la Dirección y de anteriores gestiones, que proyectaron una dirección de evacuaciones médicas que cayó en el olvido con el paso de los diferentes gobiernos. Aunque también es un contrasentido, que las obras sociales le paguen a empresas de aviación privadas y no lo hagan cuando el Estado sale a cubrir esa urgencia prestacional.
Más allá de eso, el ocultamiento del uso de la aeronave por parte de Ríos, no hace más abonar el adagio que indica: "haz lo que yo digo, y no lo que yo hago". Lo que a todas luces pone al descubierto la necesidad de precisar cuándo, cómo y para qué la Gobernadora hace uso del Lear Jet, del cual nunca se ha informado para transparentar las razones que posee la Jefa del Estado Provincial para hacer uso de este preciado bien público.