Clínica San Jorge – IPAUSS

Co-seguro más punitorio

11/08/2010
U
nas treinta mil consultas, más de ciento ochenta partos y centenares de internaciones y practicas médicas son algunas de las prestaciones que el Sanatorio San Jorge de Ushuaia ha brindado a la actualidad los afiliados de IPAUSS en el periodo de abril de 2010. No obstante, la relación contractual entre la obra social estatal y los profesionales de la clínica capitalina sigue siendo tema de polémica, ante la falta de un convenio marco entre las partes, puesto que aún se rigen por un preacuerdo firmado a principios de año.
Ante esta situación y ante el incumplimiento de los pagos, autoridades de la Clínica anunciaron que, a partir de esta semana, los afiliados deberán abonar, además del costo del co-seguro, un punitorio por mora en cada prestación médica y consulta, para subsanar este defasaje económico generado en el subsistema privado por la falta de pago. En este caso, los afiliados tendrán que desembolsar montos que van desde diez, cincuenta y hasta cien pesos, según la complejidad de la práctica médica.
La medida responde a que San Jorge registra importantes demoras en los pagos, debido a la burocracia interna del mega instituto para cumplimentar, en tiempo y forma, con las facturas y pagos de los prestadores médicos y las prácticas institucionales convenidas entre las partes. Incluso, hasta ayer, no se habían efectivizado las prestaciones del mes de mayo, motivo por el cual ya se han formalizado numerosos reclamos, que hasta ayer no obtuvieron respuesta.
El director médico del Sanatorio capitalino, Jorge Sagardia, explicó a el EDFM que “nosotros interpretamos que el convenio está vigente, habida cuenta que trabajamos con normalidad, porque se siguen autorizando las prestaciones, pero desde el IPAUSS interpretan que el contrato como se firmó no es valido” al anotar que “la línea interna de los contadores lo objetan continuamente porque dicen que no es viable y por este motivo decidieron hacer contratos individuales y tampoco lo formalizaron”. En ese sentido, cuestionó “paso el tiempo y no hay contrato definido, por eso entramos en la misma rueda y lo más llamativo es que los responsable no atienden nuestros llamados y reclamos y así empezamos a aplicar estos punitorios por mora a los afiliados, que luego deberán cobrársela al IPAUSS”. Por último, Sagardía lamentó que “la obra social represente y defienda mal a sus afiliados que debería ser su principal función la de velar por los intereses de sus adheridos, y que tampoco cumpla con sus prestadores, que en la ciudad somos los únicos que estamos en condiciones de prestar estos servicios”, concluyó.
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