E
n una demostración de solidaridad con visión nacional, el centro comunitario Juan Domingo Perón lleva adelante una colecta para las comunidades Wichis y Tobas, pueblos nativos del Chaco que sobreviven en muy malas condiciones. Las mujeres del espacio barrial ya superaron las 100 cajas de donaciones y ellas mismas entregarán los elementos a los beneficiarios en un viaje que realizarán durante los últimos días de septiembre.
Debido al conocimiento de que otras donaciones organizadas en el resto del país jamás llegaron al lugar de destino, serán ellas mismas quienes garanticen el éxito de la campaña. A finales del mes que viene viajarán en avión hasta la capital chaqueña y después recorrerán cerca de 400 kilómetros por tierra para brindar su ayuda personalmente. El cuartel de bomberos Zona Norte trasladará lo recolectado atravesando por ruta todo el país.
Marcela, Mariela, Liliana y la “Nana” son algunas de las encargadas de coordinar el trabajo en Ushuaia. La iniciativa surgió luego de que vieran por televisión un informe periodístico respecto de la delicada situación de los pueblos originarios del norte argentino. “Se trata de juntar ropa, alimentos, agua, leche, medicamentos, los medicamentos van a ser supervisados por el doctor Chamorro”, señaló Marcela. “Viendo la forma de vivir de acá de nosotros y la diferencia que hay con la gente de Chaco, la verdad que te toca un poco y queríamos hacer algo”, agregó.
Las tareas de recolección comenzaron a efectuarse después de que surgiera la idea durante un taller de peluquería que se realiza en el centro comunitario, cuatro estaban compartiendo ese espacio y comentaron lo que habían observado por televisión la noche anterior. “Todas vimos el documental el día anterior, entonces nos decidimos a hacer algo”, expresó la Nana
Además, el grupo de alumnas que concurre a los distintos talleres aporta su mano de obra para la refacción de la indumentaria y para empaquetar lo que llevan los vecinos. “Están las chicas que reparan la ropa, en peluquería, en manualidades, folclore, entre todas las mamás que vienen también al centro comunitario se está haciendo toda esta campaña”, expresó Liliana, coordinadora municipal de centros comunitarios.
La funcionaria se manifestó “contenta” por el emprendimiento llevado adelante: “La verdad que las chicas, al ver el documental, a la tarde nos juntamos acá se comentó y me pidieron autorización y permiso, como también yo pedí autorización a la Municipalidad, y están totalmente agradecidas por el espacio que nos brindaron para juntar la ropa, los alimentos y todo para poder colaborar con los hermanos del Chaco”.
Marcela, Mariela y la “Nana” confirmarán personalmente que las cosas sean entregadas a quienes corresponde. “No llegaron a destino las campañas que se han realizado entonces justamente ese es un motivo para llevar nosotros y asegurarnos de que llegue”, expresó Marcela, y añadió que “todos los elementos irán en camión, llegaremos hasta Resistencia solamente con el camión, y después hay que ir 350 kilómetros para adentro del monte, porque no se puede ir en camión, y allá nos esperan con camionetas individuales para poder llevar las cosas”.
Las más de 100 cajas se llenaron con productos que alcanzaron los vecinos hasta el centro comunitario o que las mujeres fueron a buscar a las casas particulares. “Lo que no sirve nosotros lo descartamos, porque queremos que la gente use la ropa”, dijo la Nana, y subrayó que “la gente lo trae en camioneta, o vamos nosotros a domicilio a buscar las cosas”. Los interesados pueden comunicarse al teléfono 424926, o asistir al centro comunitario ubicado en calle Troxler 273, de 14hs a 20hs.
“Invitamos a los señores vecinos de toda la comunidad de acá de Ushuaia que se puedan acercar con mercadería alimentos no perecederos y ropa en buen estado y calzado que lo hagan que nos comprometemos que va a llegar a buen término adonde corresponde”, dijo la coordinadora Liliana.
Asimismo, la profesora de corte y confección, Ramona, destacó el aporte de sus alumnas ya que las chicas se encargan de pegar cierres rotos, cocer y arreglar lo que esté un poco maltrecho. “Colaboramos para dejar en condición las ropas, además les comuniqué a muchas amigas mías que me trajeron bolsas de ropa y entre todas trajimos algo”, comentó.