El rock fueguino de la mano de “Ignacio Boreal”

Un recital donde sobresalió el talento y amor por su tierra

05/09/2010
C
on sencillez, con un estilo muy particular y con mucho talento, el fueguino “Ignacio Boreal” presentó anteayer un recital con canciones de su primer disco compacto, “Misceláneas”, en Ushuaia. También realizará un espectáculo para lanzar su CD en Capital Federal.
Quiso brindar su primer disco a la ciudad del Fin del Mundo que lo vio nacer y ahora el psicólogo se entregó de lleno a su público, que no cesó en aplaudir cada una de sus canciones del espectáculo en la sala Niní Marshall de la Casa de la Cultura.
Ignacio Cano comenzó cantando “L’ avant– premiére” y luego siguió con “Bienvenido a mi placard”, las melodías se escuchaban inclusive fuera del auditorio. Tenía muy buen sonido y la voz del ushuaiense y su música agradaron cada vez más al público.
Luego vino un tema más lento y romántico “Oda” y siguieron “Los silencios”, “invierno” y “paisaje”, todos de su autoría y tienen que ver con el Sur, ellas marcan la procedencia de “Ignacio Boreal”. Tocó los temas junto a su banda, Mauras Quintero en guitarra eléctrica , Juan Ravioli en el bajo, Lucas Herbin en batería y se sumó Marcelo Mannú con clarinete. Siguieron “Los día sin ti” y otros temas que arrancó los aplausos del público. Hizo dos canciones junto a Mauro Quintero y el recital fue subiendo de tono con los temas.
Uno de los que más sobresalió fue “200 pingüinos” y el rock fueguino con un estilo muy particular que Ignacio Boreal le pone a cada una de sus canciones en el que habla del Sur. El ushuaiense conformó “Braunekuhen” junto a otros jóvenes fueguinos y luego también formó parte de la banda “Boreal 54” de ahí que le quedó el nombre de “Ignacio Boreal”.
Cano terminó su formación académica con una especialización que hizo en adicciones y fue entonces que concretó su proyecto de “Misceláneas”, su primer disco como solista, en el que se reflejan canciones con mensajes más positivos. El prefiere alejarse de la violencia que imperan otros estilos de bandas y prefiere la poesía y transmitir un mensaje diferente, que habla de su tierra, sus paisajes y sentimientos de las personas.
“Siempre pensando en Ushuaia”, afirmó a el diario del Fin del Mundo, porque estuvo lejos por sus estudios y formación profesional, pero quiso presentar su primer disco como solista en su tierra natal. Ushuaia significa mucho, porque es de la infancia y tengo la idea de volver junto a mi mujer (Victoria Vivian), que también es fueguina. Volver cuando se pueda”.
Se despide con dos canciones y agradece a su colegio Nacional Ushuaia por el auspicio a los que ayudaron con la difusión y a la Editora Cultural de Tierra del Fuego que le permitió la grabación de su CD “Misceláneas”. “Hay que ser agradecido”, señala en el escenario y también deja su música y voz hasta que el público le pide una más, regresa al micrófono y brinda otro tema de su autoría y así se despidió con canciones de rock.
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