E
l Diario del Fin del Mundo: ¿Qué balance de gestión puede hacer a tres meses de haber asumido como Presidente del Instituto?
Ricardo Uribe: Es muy difícil hablar de balance cuando se lleva poco tiempo en funciones, yo prefiero decir que tengo un diagnóstico bastante preciso de la situación del IPRA, de sus juegos, del personal que lleva a cabo las tareas, de la relación del instituto que tiene con la comunidad fueguina en general. Básicamente, el organismo a lo largo de varias gestiones fue perdiendo su esencia, se desvirtuó el motivo que daba origen a su creación, el objetivo primero y último para lo cual se regula y comercializa juegos de azar en la provincia: que los fondos de lo recaudado tengan un destino social.
EDFM: ¿Cómo se vuelve a la fuente?
R.U.: Cuando asumí, me ocupé de conformar un equipo de profesionales con los que coincidimos en principios básicos de gestión; mucha horizontalidad, comunicación, trabajo en equipo, modalidad de puertas abiertas, diálogo permanente con todos los sectores internos y externos. Personal, gremios, agencieros, proveedores, concesionarios de juegos. Todo ello, con dos fines fundamentales, lo primero; implementar mediante esta modalidad de gestión políticas participativas con mayor control sobre los amplios poderes que tenemos los funcionarios de turno, y lo otro; capitalizar el saber y los recursos creativos de ellos para incrementar los ingresos del organismo. Lo que nos permite volver a la fuente, para darte una respuesta quizás demasiado simple pero clara, que es poner esa idea en el horizonte de la gestión –el destino social de los fondos–, teniendo mucha coherencia con las decisiones que tomamos todos días.
EDFM: ¿Cuáles son las acciones más importantes que tienen planificadas para 2011?
R.U.: Estamos trabajando mucho para que 2011 nos encuentre con grandes posibilidades de contar con uno o dos juegos nacionales nuevos, en mejorar el sistema operativo y la imagen de las agencias, implementar campañas de concientización sobre el juego saludable, rediseñar el formato del Telebingo Fueguino, construir nuevas instalaciones que mejoren la prestación de los servicios a los cuales está obligado a cumplir el instituto, llevar adelante acciones claras que nos relacionen de un modo responsable con la sociedad, y definitivamente instrumentar políticas que nos ayuden a cumplir con el mandato de la gobernadora Fabiana Ríos, de construir ciudadanía a través del juego socializante.
EDFM: ¿Qué balance comercial puede hacer en relación a los juegos del instituto?
R.U.: Hay una gran variedad de situaciones según cada juego en particular. Por ejemplo el Telebingo, que es un producto del IPRA histórico y muy popular, ha tenido un año parejo aunque puede ser mucho mejor. Una alternativa que no pudimos implementar fue el descanso del producto durante el verano para su relanzamiento en marzo. Esto fue imposible porque hay vendedores ambulantes que viven de las ventas de Telebingo y se hubieran visto muy perjudicados. Sin embargo, ahora tenemos el 9 de enero el Especial de Reyes y después todo el mes de transmisión desde Río Grande. Durante el verano vamos a desarrollar una nueva política de premios, promociones, nuevo formato televisivo, más contenido social aprovechando el alto nivel de audiencia para posicionar al producto en los niveles de popularidad que alguna vez alcanzó. Con respecto a la Quiniela Fueguina, estamos trabajando junto con los agencieros, en cuestiones que hacen a la sustentabilidad del juego tanto para ellos, como para el Instituto. El IPRA ha absorbido el proceso inflacionario desde el 2001 sin trasladar nada a las agencias durante una década. Estamos evaluando juntos, los mecanismos de reajuste y seguramente en marzo llegaremos a un acuerdo razonable. En relación al juego federal Mi Bingo, fue un año con bajas y altas. Hubo unas modificaciones en la modalidad del juego hacia mediados de año que lo hizo repuntar bastante. Actualmente ha bajado mucho sobre todo por estar Susana Giménez fuera del aire, pero también por cuestiones que no están siendo bien manejadas por la empresa que comercializa el producto. En ese sentido ya hemos tomado cartas en el asunto y estamos siendo muy rigurosos en hacer efectivo el cumplimiento del contrato.
EDFM: Este mes se inauguró el casino más grande de la provincia…
R.U.: Sí, efectivamente. Es una inversión muy grande y como tal hay que destacarla. También puedo destacar el trabajo que hace Casino Club en relación a su programa de Juego Responsable y el cumplimiento efectivo que hace del Programa de Autoexclusión que llevamos adelante desde el IPRA. Digo esto y lo resalto, porque en la provincia no hay una Ley que obligue a los casinos a respetar la condición de autoexcluidos del jugador compulsivo. Por lo demás, queremos construir una relación seria, institucional y responsable con las empresas concesionarias de casinos, donde el Instituto represente los intereses de todos los fueguinos cuyos límites precisos de las políticas que implementemos sean el cuidado de la salud, es decir el juego saludable; y que lo recaudado alcance el destino social que es el gran objetivo, por el cual el Estado permite la explotación y comercialización de juegos de azar.