E
l indigente que fue hallado sin vida días atrás en una garita de colectivos abandonada, en la ciudad de Río Grande, no falleció congelado sino a causa de una “embolia cerebral”, según trascendió de la autopsia realizada por orden judicial.
La autopsia realizada por el forense del Poder Judicial al cuerpo del hombre fallecido en una parada de colectivos abandonada determinó de forma fehaciente que su deceso no se produjo por “congelamiento”, como se presumió inicialmente, sino que respondió a una “embolia cerebral”.
También se pudo confirmar finalmente que la identidad de la víctima era realmente José Guzmán Guzmán, de 55 años, de nacionalidad chilena, con residencia en la isla de Chiloé, aunque contaría con algunos familiares en la ciudad.
Esto se determinó a partir de que tras la autopsia las huellas dactilares no coincidieran con las registradas en el legajo de José Muñóz, primer identidad que manejaron las autoridades policiales, por lo que se retomaron las indagatorias a indigentes y personas allegadas, hasta poder dar con un estanciero que lo identificó de forma fehaciente, ya que ayer esta persona retornaría a cumplir labores en la zona rural.