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as autoridades de Salud dieron cuenta de acciones articuladas con los municipios para definir estrategias de acción ante los casos de brucelosis registrados en el Asentamiento de la Margen Sur de Río Grande, con el propósito de controlar el brote de esta enfermedad.
La directora de Epidemiología e Información de la Salud, Virna Almeida, señaló al respecto que inclusive “hemos avanzado en conversaciones con la Dirección Nacional de Epidemiología, con el Instituto Malbran, el Hospital Muñiz, y también la Organización Panamericana de la Salud, para emprender el próximo año un estudio de prevalencia de brucelosis en población canina, porque es sumamente inusual su transmisión en humanos”.
La doctora Almeida precisó que en el orden interinstitucional con el Municipio riograndense “ya tuvimos tres reuniones, en las que se han tomado decisiones y se han fijado líneas de acción”, y adelantó que este miércoles a las 10.30, en el SUM del Centro de Atención Primaria de Salud Nº 7 de Río Grande, “tendremos un nuevo encuentro, al que también se ha convocado al Colegio de Médicos Veterinarios de la Provincia de Tierra del Fuego, invitando a su presidente, Aldo Sánchez”.
“Además estamos programando otro encuentro con el Municipio de Ushuaia, con cuyas autoridades ya hemos tenido contacto, habiendo agendado una primera reunión informativa, el próximo martes a las 9, en el SUM del Ministerio de Salud, de la que también participará el vicepresidente del Colegio de Médicos Veterinarios, Adrian D’Antueno”, anotó.
Estado de situación
La citada funcionaria comentó que en junio de este año “se diagnosticó un caso de Brucelosis, en una nena de aproximadamente dos años de edad, del Asentamiento de Margen Sur de Río Grande; siendo el germen productor la bacteria ‘Brucella canis’, que es una bacteria que infrecuentemente produce esta enfermedad en humanos”.
“En general, los casos de brucelosis en humanos son producidos por especies de Brucella cuyo reservorio es el ganado, y que se adquieren por vía digestiva, ingiriendo por ejemplo lácteos no pasteurizados, o carnes mal cocidas”, explicó.
La doctora Almeida señaló, por tanto, que en ese momento “se enfrentó una situación muy inusual, del diagnóstico de una enfermedad hasta ahora nunca detectada en el ámbito provincial, siendo el agente transmisor un perro doméstico”.
Ante esta situación, dijo, “y habiendo un segundo caso de este tipo, registrado en la mamá de esta nena, se hizo el tratamiento adecuado en ambas. Pero en función de lo inusual en la forma en que habían contraído la enfermedad, se decidió estudiar posibles contactos en seres humanos; y desde el Municipio de Río Grande también se abocaron a estudiar a 97 perros del barrio involucrado”.
Brote de la enfermedad
La Directora de Epidemiología e Información de la Salud agregó que tras ese estudio, “la semana pasada nos llegaron los resultados, desde el Instituto Malbran, y nos encontramos con que 29 de los 97 perros tenían serología positiva para Brucella canis”.
En este marco, dijo, “desde nuestro rol rector como Ministerio de Salud, al entender que estamos ante un brote de esta patología, resolvimos salir a estudiar a los contactos de las familias propietarias de los perros con serología positiva, para determinar si sus integrantes han contraído esta infección”.
“Así que estamos en plena campaña desde hace varios días ya”, dijo, para señalar luego que “hemos identificado a los perros afectados y a sus dueños; y en estas personas se investigará si han presentado síntomas compatibles con brucelosis, si han desarrollado anticuerpos contra la mencionada bacteria a través de la toma de una muestra de sangre que será remitida para su análisis al Malbran”.
“Además hay que realizar un examen físico; y luego se decidirá en cada caso, en función de los hallazgos de laboratorio, clínicos, y de los síntomas referidos por las personas, si ameritan o no realizar un tratamiento específico”, anotó, porque se trata de una patología “que se cura con antibióticos”.
Síntomas
En cuanto a la sintomatología que presenta esta enfermedad, la doctora Almeida señaló que “tiene una forma de presentación bastante variada”, y que por ejemplo “puede aparecer en forma aguda, con un cuadro febril acompañado con dolores musculares, articulares y de cabeza, como comienzan la mayoría de las infecciones”.
Agregó que también “puede derivar en formas crónicas o latentes en el tiempo, que eventualmente puedan tener recaídas o complicaciones en zonas específicas del cuerpo, como los huesos, articulaciones, sistema nervioso, corazón o hígado”.
El tratamiento es posible
La profesional consideró que “si podemos estudiar todos los casos expuestos, que en este caso son los dueños de las mascotas infectadas, podemos ofrecerles el tratamiento adecuado”.
Anotó que “en forma paralela y articulada, desde que llegaron los resultados del Malbran se están sosteniendo reuniones interinstitucionales Municipio–provincia, en las que intervienen las áreas de Salud Provincial y Salud Municipal de Río Grande, los departamentos de Zoonosis, y Asuntos Sociales de esa ciudad”.
Insistió en que “como Ministerio estamos muy abocados a establecer la conducta a seguir con las personas expuestas, porque no todo expuesto contrae la infección, y no todo infectado tiene manifestaciones clínicas evidentes. Así que hay que estar muy atentos en la pesquisa de estos casos, para tratarlos oportunamente”.
“Y también colaborar con los municipios en el diseño de las estrategias para el control de la población canina, tanto de los perros afectados como volviendo a enfatizar el tema de la tenencia responsable de mascotas, para que cada uno tenga su perro bien controlado por el veterinario, y sobre todo para que no anden sueltos y vagabundeando por las calles”, agregó.