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ntegrantes de la Red Nacional de Familiares de Víctimas de Tránsito de Ushuaia pintaron el jueves pasado, una nueva estrella amarilla que se suma a la campaña de concientización vial “Sí a la Vida”.
En esta ocasión, el símbolo se colocó en la intersección de las calles Lasserre y Maipú de nuestra ciudad, en memoria del joven José Ariel Aguilar, víctima de un accidente de tránsito ocurrido el 1 de enero de 1997 cuando cruzaba la calle, para encontrarse con un grupo de amigos en el festejo del año nuevo.
El acto se llevó adelante a partir de las 16.30, con la colaboración de la Dirección de Tránsito Municipal y Transporte de la Provincia, y contó con la presencia de familiares del joven fallecido, miembros de la Red y allegados a otras víctimas de siniestros que ya han pintado estrellas en el marco de la campaña.
Cabe recordar que la campaña de concientización vial “Estrellas Amarillas – Sí a la Vida”, comenzó en Ushuaia en el mes de noviembre de este año, a partir de la cual se procedió a pintar estrellas amarillas con el nombre de víctimas del tránsito, en lugares de la ciudad donde ocurrieron los siniestros, con el objetivo de mantener viva la memoria de las víctimas y a su vez concientizar a la comunidad de que estos hechos son evitables a partir de la precaución de los conductores y transeúntes y asimismo el respeto por las normativas vigentes.
Desde la Red Nacional de Familiares de Víctimas de Tránsito consideran que la educación y la memoria constituyen las principales herramientas para trabajar en prevención de la siniestralidad vial, a fin de generar hábitos de protección y cuidado de la propia vida, inculcando el respeto por el prójimo a su derecho de existir y a su integridad física.
José Ariel Aguilar se disponía a cruzar la avenida Maipú, cuando a poco de llegar a la vereda de la central de Taxis fue embestido por un vehículo que cruzó el semáforo en rojo a gran velocidad, provocando que el joven de 17 años volara por el aire y cayera en el asfalto tras rebotar sobre el parabrisas.
La víctima de tal hecho sufrió importantes heridas y traumatismos, incluyendo pérdida de masa encefálica, por lo que estuvo internado en terapia intensiva con la asistencia de un respirador artificial, y falleció el 2 de enero de 1997.
A partir de ello, la colocación de la estrella amarilla en el lugar del hecho significó un homenaje al joven, y un mensaje de concientización para quienes conducen vehículos en la ciudad de Ushuaia, ante la necesidad de que toda la población comprenda los riesgos de conducir sin respetar las normas de tránsito vigentes.