Asignaciones familiares

Críticas de la CTA ante el nuevo esquema para percibirlas

16/09/2012
L
uego del anuncio de la Presidenta sobre el incremento en las asignaciones familiares, pero con un nuevo sistema para poder cobrarlas, surgieron críticas de diversos sectores sindicales, entre ellos la CTA que lidera Pablo Micheli.
Desde la central sindical manifestaron que “de continuar por este camino, pronto serán muy pocos los trabajadores registrados que perciban asignaciones familiares, y quienes lo hagan recibirán montos cada vez menos significativos. Esto implicará un ahorro para el Estado, que en cierta medida podrá ser redistribuido a los trabajadores desocupados o a los trabajadores no registrados que perciben un ingreso inferior al salario mínimo”.
En este contexto, afirman que los recientes cambios implican una transferencia de recursos desde trabajadores que poseen ingresos mensuales en un rango que va desde los $ 3000 a los $ 7000, hacia quienes se encuentran en la pirámide de la escala de ingresos. “En su discurso, la Presidenta de la Nación volvió a insistir en la idea de que actualmente existiría una justa distribución de la riqueza entre capital y trabajo (“estamos cerca del fifty – fifty”, según sus propias palabras), y que el principal problema sería la injusta distribución del ingreso entre los propios trabajadores”.
Asimismo, consideran que lo peor es que las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional en materia de asignaciones familiares a partir del año 2009, “luego de la creación de la asignación universal por hijo, han perjudicado directamente a aquellos trabajadores registrados que poseen ingresos medios y medios–bajos” y agregan “el principal aspecto de la última reforma fue modificar la base de cálculo, pasando del ingreso individual de cada trabajador al ingreso total del grupo familiar. Para justificar este cambio, la Presidenta ejemplificó con la situación de un grupo familiar conformado por un alto funcionario de una multinacional que cobra un salario de $ 500.000 mensuales, mientras que su esposa percibe $ 4.000 por mes y por ello cobra asignaciones familiares. Desde ya que este tipo de situaciones resulta inaceptable, pero mucho más inaceptable es naturalizar que un directivo de una empresa cobre medio millón de pesos al mes, mientras muchos de los trabajadores que llevan adelante la actividad de dicha empresa con suerte perciben el 1% de dicho salario”.
En tanto, indican que la modificación de la base de cálculo afecta directamente a todos los hogares donde existe más de un trabajador que percibe ingresos, ya que si todos los ingresos sumados superan los $ 6.000 automáticamente quedará comprendido en la última categoría, y percibirá en concepto de asignación por hijo la suma de $ 90, es decir, menos de lo que percibe en la actualidad.
Por último, señalan que “si en un hogar trabajan marido y mujer con un trabajo en blanco y hoy el salario de cada uno de ellos ronda los $ 2.600 en mano, si tienen tres hijos, hasta ahora percibían $ 612 por asignaciones familiares ($ 204 por cada uno). De esta manera, la asignación por hijo les representaba más del 10% del ingreso familiar neto ($ 5.200 sumados los dos sueldos, más $ 612 de asignación por hijo).Mientras que a partir de ahora este hogar pasará a la última categoría de la escala, ya que no se considera el ingreso de cada trabajador, sino el del grupo familiar. Por ende, pasan a cobrar $ 270 de asignaciones familiares ($ 90 por cada hijo). Es decir, a partir del mes que viene ese grupo familiar va a cobrar $ 342 menos que ahora ($ 612 antes, $ 270 ahora).
Como puede observarse, la medida anunciada por el Gobierno Nacional proyecta sus efectos sobre una gran cantidad de trabajadores asalariados, para quienes significará una reducción neta de su ingreso mensual. Para ellos no ha habido sintonía fina”, finaliza el comunicado que lleva la firma de Pablo Micheli, secretario general CTA y el Dr. Horacio Meguira, director del Observatorio Jurídico de la CTA.

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