E
ste martes se cumplió el primer aniversario de la peor tragedia vial de la historia de Tierra del Fuego, donde fallecieran siete personas en el acto y una octava que dejó de existir cuatro días después en el Hospital Regional Río Grande, hecho registrado sobre la ruta nacional 3, unos 40 kilómetros al norte de la ciudad de Río Grande.
La trágica colisión se produjo el 26 de febrero de 2012, cuando una familia que retornaba de vacaciones impactó contra la camioneta en que su conductor trasladaba a dos peones de estancia Sara, en el fatídico kilómetro 2810.
El accidente sucedió en horas del mediodía, cuando en una Kía Sportage volvían de sus vacaciones en Tucumán Benjamín Gerardo Díaz, de 54 años, su esposa Selva Josefa Chaile de 41, la hija Lorena Angelina Díaz de 24 años, y su pequeño de 5, Santino Díaz. Esta familia traía consigo a otro familiar de Tucumán, Jesús Emanuel Aibar de 38 años.
Todos estos fallecieron en el acto, así como el conductor del otro rodado, una Hyundai H1 conducida por Gustavo Fernando Arguello de 35 años, quien trasladaba a dos peones a la estancia Sara; César Ariel Ramírez de 38 años y Ramón Antonio Rivero de 31 años. Este último sobrevivió al impacto pero falleció a los cuatro días en el hospital.
A un año de esta tragedia, se han construido varios monolitos y ocho estrellas pintadas sobre el asfalto en la silenciosa recta, a modo de concientizar a cuanto conductor pasa por allí.