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a presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, inauguró ayer por videoconferencia la obra de ampliación del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC), durante un acto que contó con la presencia la gobernadora Fabiana Ríos y del titular del CONICET, Roberto Salvarezza, además de otras autoridades provinciales y locales como el intendente Federico Sciurano.
La ceremonia se desarrolló en uno de los nuevos salones del instituto científico, que de este modo duplicó su capacidad edilicia dedicada a las investigaciones.
Tras un breve intercambio con el secretario de Articulación Científico Tecnológica, Alejandro Ceccatto, la Presidenta habló luego con dos becarias del CADIC, especialistas en pingüinos y centollas.
Por su parte la Gobernadora agradeció la inversión estimada en 10 millones de pesos y destacó “la fuerte raigambre” de la institución científica en la comunidad fueguina. También enfatizó en el trabajo que desarrollan los científicos y que luego “repercute sobre la vida de las sociedades”.
En el acto también hubo militantes de la agrupación política La Cámpora, que vivaron a CFK y cantaron durante buena parte de la ceremonia.
“Un hito en la historia” El director del CADIC, Jorge Rabassa, consideró lo ocurrido ayer como “un hito para la historia de ese organismo”.
El geólogo explicó que las nuevas obras “representan una ampliación significativa que duplica el área dedicada a investigación y a laboratorios”.
“Eso nos lleva a iniciar una nueva etapa de crecimiento y de desarrollo por lo que constituye un hito en estos 30 años de vida del CADIC”, afirmó el director del Centro dependiente del CONICET.
Además de las instalaciones científicas, la Presidenta inauguró diez viviendas destinadas a los becarios que acuden a Ushuaia para completar sus carreras como investigadores.
“Son muy importantes porque dado los altísimos costos de los alquileres en la ciudad, el poder brindar un lugar donde vivir a nuestros jóvenes investigadores constituye una forma de facilitar su desplazamiento y reubicación en Tierra del Fuego”, expresó Rabassa.
El científico informó que el organismo cuenta en la actualidad con más de un centenar de investigadores, “considerando los ya formados, los becarios, y el personal técnico y profesional que actúa como apoyo a los proyectos de investigación. En una ciudad como Ushuaia ello implica un porcentaje muy alto por habitante, similar a otras ciudades más grandes como Puerto Madryn o San Carlos de Bariloche”, puntualizó.
Según el director del CADIC, con las nuevas obras “crecerán los temas a investigar porque vamos a tener espacios de los que antes no se disponían para hacer cierto tipo de trabajo experimental. Y también porque podremos instalar equipos que antes no tenían dónde ser ubicados”, señaló.
“Por otra parte se nos plantea la posibilidad de adquirir nuevo equipamiento específico para cada una de las áreas. Eso implica que los proyectos van a crecer en cantidad y, sin dudas, en calidad”, avizoró el conductor de la institución científica.
Sobre la evolución histórica del Centro, Rabassa recordó que en 1984, cuando comenzó a funcionar en su totalidad, “era una gigantesca cáscara vacía. Pero todo eso fue cambiando. El crecimiento fue muy importante y ahora estábamos en condiciones de saturación. Por eso se trata de la primera ampliación edilicia significativa en los últimos 30 años”, aseveró.
Los trabajos demandaron una inversión de diez millones de pesos aportados en dos etapas por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, una de ellas, y la otra por el Ministerio de Planificación Federal e Infraestructura a partir de un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), precisaron fuentes oficiales.
El CADIC funciona actualmente en forma coordinada con la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, que se encuentra en proceso de normalización y que este año comenzó con el dictado de sus primeras carreras.
“Con la universidad tenemos una relación simbiótica. Una alianza estratégica muy fuerte. Ellos usan algunos de nuestros salones para dar clases y nuestros especialistas integran el plantel docente en carreras nuevas como Biología, Geología y Ciencias Ambientales. Somos instituciones que crecen juntas”, graficó Rabassa.
Más superficie Las obras inauguradas fueron laboratorios para ciencias agrarias, sociales y de biología marina, una biblioteca, dos salones de usos múltiples, cocheras y baños, además de diez viviendas para jóvenes becarios. Con la nueva infraestructura, el organismo sumó 1616 metros cuadrados, pasando de los 2925 actuales a 3801 metros cuadrados habilitados en total para actividades científicas. Por su parte, si se consideran las nuevas viviendas, el centro dependiente del CONICET totaliza un área cubierta de 8.990 metros cuadrados. El coordinador del centro austral, Pablo Lerzo, precisó que las nuevas instalaciones para investigación estarán distribuidas de la siguiente manera: 755 metros cuadrados para laboratorios de ciencias sociales, 386 para ciencias biológicas, 335 para ciencias agrarias y 140 metros para cocheras de estacionamiento. “Las obras comenzaron a proyectarse en 2010 y nos pone muy contentos verlas terminadas. También haber sido el primer centro del CONICET en ser beneficiado con recursos del BID para instalaciones dedicadas a la investigación”, subrayó el coordinador del Centro de Investigación Austral.