S
in que se produjeran incidentes y con concentraciones y movilizaciones de distintas organizaciones sindicales, ayer se desarrolló en Ushuaia el paro nacional por 48 horas convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) que lidera Hugo Moyano y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) que encabeza Pablo Micheli.
Mientras que el reclamo en todo el país se centró en el rechazo al cobro del Impuesto a las Ganancias a la clase trabajadora, en Tierra del Fuego tuvo un anclaje provincial a partir del reclamo de un aumento salarial para el sector estatal acorde al costo de vida, el rechazo al Código Contravencional y la situación del IPAUSS, entre otras reivindicaciones.
El habitual movimiento en la ciudad, sobre todo en las horas pico, se vio reducido a partir de la adhesión a la medida de camioneros, transporte público de pasajeros, bancarios, estatales y docentes, entre otros sectores. Sin embargo, la medida no llegó a paralizar ni mucho menos a la capital provincial.
Mientras Camioneros concentró en avenida Maipú y Piedrabuena un grupo de estatales lo hizo frente a Casa de Gobierno, a la vez que los docentes del SUTEF e integrantes de la CTA se reunieron frente a la Escuela N° 1 y luego movilizaron hasta la sede gubernamental, modalidad habitual en las medidas de fuerza que lleva adelante el gremio de los educadores.
En tanto, si bien el tránsito se vio obstaculizado durante las movilizaciones, no hubo cortes de calles prolongados ni piquetes que impidieran circular por la ciudad.
En la concentración frente a Gobierno el secretario general del SUTEF, Raúl Arce, valoró que “dentro de lo que es la CTA el SUTEF demostró que es la organización más importante en cuanto a adhesión y movilización, y mostró su solidaridad con el resto de los trabajadores argentinos”.
En cuanto al eje del reclamo observó que “no estamos afectados” por el cobro del Impuesto a las Ganancias pero aún así “nos solidarizamos porque es un impuesto al trabajo que alcanza a compañeros de todo el país” que “no solo implica una quita de ingresos si no que se pierde la totalidad de las asignaciones familiare” y agregó que “el trabajo no es una ganancia”.
Por su parte, el secretario general de la CTA Autónoma, Horacio Catena, remarcó que “el paro nacional es importante pero no es suficiente” ya que “hay provincias en las que el sector docente no resolvió la pauta salarial”, como en Tierra del Fuego.
Además, planteó que el cobro de Ganancias a los trabajadores “es una injusticia, y sería una injusticia que se lo quiera aplicar en Tierra del Fuego cuando no lo pagan los banqueros y los casinos, y se exceptúa a las electrónicas”.
También reclamó el “blanqueo de los trabajadores en negro”, y en esa línea apuntó al Gobierno provincial por “meter a las personas más necesitadas a trabajar con planes en las escuelas o en el hospital, reemplazando a los pomys”.
Por último, Catena aseveró que “marchamos con 50, con 500 o con 1000 compañeros, pero parchamos siempre” porque “lo que no pudo ni puede este gobierno es sacarnos de la calle”.