egún la consultora Economía & Regiones (E&R), en abril Tierra del Fuego percibirá 1.547 millones 445 mil pesos en el reparto de los recursos por impuestos nacionales (los que no incluyen fondos de afectación especifica), monto que será un 15,5% menor, en termino reales, respecto a lo percibido en mismo mes de 2019.
Es que si bien los recursos proyectos para este mes superan en un 25,6% los 1.232 millones 148 mil pesos percibidos en abril de 2019; este incremento no logra ganar frente al proceso de la inflación interanual, calculada para la región patagónica en poco más del 42%.
Durante la primera quincena de abril, la provincia recibió 523 millones 285 mil pesos, contra los 427 millones 742 mil pesos percibidos en el mismo período del año pasado, lo que equivale a un incremento nominal del 22,3%.
El informe indica que la provincia más beneficiada fue Corrientes, al recibir 23,8% más de recursos coparticipables y que dentro del lote de las jurisdicciones más beneficiadas se encuentra la provincia de Buenos Aires, al recibir 22,9% más.
En el otro extremo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires resulta ser la más perjudicada, percibiendo 14,3% respecto a la misma quincena de 2019. A esta se le suman el caso de Córdoba (19,9%), Santa Fe (20,1%) y San Luis (18,7%).
La consultora E&R, estima que las transferencias giradas a las provincias por coparticipación federal alcanzarán unos 140 mil 588 millones de pesos, lo que representaría un 27,5% más que en abril de 2019; en términos nominales. Frente a la inflación, representaría una caída del 14,2% en términos reales.
“Todas las Provincias tendría caídas en términos reales, afectadas por la performance real de la recaudación nacional, en particular IVA, Ganancias y Combustibles, principales impuestos coparticipados”, dice el informe, evaluando así el impacto del aislamiento social obligatorio.
La consultora también señala que la tasa de crecimiento de la coparticipación, que se evidenció en los primeros meses de este año (unos 3 puntos porcentuales mensuales), se vio muy afectada por el freno de la economía y la caída del consumo a raíz del aislamiento social y obligatorio decretado en marzo en el contexto de la pandemia de COVID-19.