l municipio de Río Grande ejecuta actualmente un amplio paquete de obras públicas financiado en su totalidad con fondos propios, según confirmó la secretaria de Obras y Servicios Públicos, Silvina Mónaco. A pesar del freno en las transferencias por parte del Gobierno Nacional y la ausencia de apoyo provincial, el área avanza con mejoras viales, trabajos en plazas, espacios públicos y obras emblemáticas como la Carpa de la Dignidad y el natatorio municipal.
“No hemos recibido un peso de transferencia de Nación con destino a obra pública”, aseguró. En ese marco, la funcionaria explicó que la estrategia ha sido reorganizar los recursos para cerrar frentes abiertos y priorizar obras posibles. “Sí, hemos bajado la cantidad de obras, pero no las hemos dejado de hacer”, sostuvo.
Entre las intervenciones vigentes se destacan trabajos de bacheo con mezcla vial y hormigón. “Estamos aprovechando enero para avanzar con obras que generan molestias en circulación. Tenemos un plan activo de bacheo con hormigón y estamos organizándonos para comenzar remediaciones con asfalto en caliente”, precisó. Mientras tanto, el personal vial municipal continúa trabajando por administración directa.
Mónaco también detalló que están en marcha tareas de mejoramiento urbano en plazas, veredas, esquinas y espacios verdes. “Hay mucha obra en parquización y espacio público. La ciudad se sigue enriqueciendo y buena parte de eso se hace con personal municipal”, indicó.
Uno de los proyectos más relevantes es la construcción de la nueva Carpa de la Dignidad, un espacio permanente en homenaje a los veteranos de Malvinas. “La idea es llegar con la estructura montada antes de que lleguen los fríos. La morfología imita a la carpa tradicional, con una estructura metálica en forma semicircular. Estamos trabajando en fundaciones y en la preparación del montaje”, explicó.
Consultada sobre las obras que quedaron en pausa tras el retiro de financiamiento nacional, Mónaco identificó al entubado Canal Islas Malvinas como el caso más complejo. “Fue una de las primeras en las que Nación dijo que no se iba a continuar. Es una obra de ingeniería de gran escala, completamente fuera del alcance del presupuesto municipal actual”, señaló.
Otras construcciones vinculadas al programa Procrear también quedaron a medio camino. “Había una tira de viviendas con avances en fundaciones, pero hoy solo se ven plateas. No hubo continuidad”, comentó. Frente a ese escenario, el municipio optó por enfocar recursos en obras como el natatorio o el gimnasio Fénix. “No queremos dejar obras en el limbo, pero claramente tenemos que priorizar”, remarcó.
Sobre las gestiones para conseguir fondos, la funcionaria confirmó que por el momento no hubo respuestas positivas. “Ni Nación ni Provincia aportaron recursos. Todo se está haciendo con presupuesto propio, que además bajó muchísimo. Eso nos obliga a reordenarnos y planificar cada paso”, expresó.
A pesar de las limitaciones, Mónaco sostuvo que la obra pública seguirá siendo un pilar de la gestión. “Para nosotros es una herramienta central. Buscaremos modalidades distintas, seguiremos priorizando y vamos a ir por los objetivos que ya tenemos definidos. No va a ser un año fácil, pero hay compromiso de sostener el ritmo con los recursos que tengamos”, concluyó.