urante los dos años que ocupó el Ministerio de Economía de Tierra del Fuego, Francisco Devita impulsó una administración con equilibrio fiscal, pagos al día y acuerdos salariales en plena crisis nacional. Al dejar el cargo, organizó una transición que calificó como ‘la más ordenada’ que vivió el área, y defendió su gestión frente a críticas que consideró infundadas o malintencionadas.
“La transición fue súper ordenada”, indicó, y relató que incluso se despidió personalmente de los empleados de planta y entregó todos los archivos del ministerio en condiciones. Según afirmó, ya había planteado al asumir que el cargo debía rotarse cada dos años por su nivel de desgaste. “Es un ministerio muy transversal y quemante, que necesita nuevas energías”, explicó.
Durante su gestión, Devita destacó haber sostenido los pagos salariales, aguinaldos y jubilaciones en tiempo y forma, con paritarias abiertas. “En 2024 superamos la inflación en todos los escalafones”, precisó. A pesar del recorte de transferencias y programas nacionales, señaló que se mantuvieron incrementos salariales por encima del promedio nacional y se priorizó el cierre ordenado del ejercicio fiscal.
En relación con la asistencia financiera del Estado nacional, subrayó que Tierra del Fuego no recibió fondos de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). “Hubo como 90.000 millones repartidos en diciembre, pero acá no llegó un solo peso”, remarcó. Solo se recibieron dos anticipos de coparticipación —en julio y enero— que fueron devueltos dentro del mismo mes con intereses. “Una deuda dentro del mes es casi una no deuda”, ejemplificó.
También se refirió a la deuda provincial por emisión de letras: “Se canceló todo dentro del mismo ejercicio. No heredamos obligaciones al año siguiente”. En ese sentido, cuestionó la ‘doble vara’ de quienes critican el endeudamiento local pero avalan el nacional. “Levantar la voz contra el endeudamiento desde ese lugar es incoherente”, sostuvo.
Sobre el rol de la Nación, denunció el corte de programas y aportes clave. “Nos bajaron el Fondo de Incentivo Docente, los programas sanitarios y la obra pública. Congelaron el aporte al subsidio del gas envasado en 199 pesos, que en 2023 representaba el 50% del precio y hoy solo el 15%”, detalló. Afirmó que la provincia debió absorber la diferencia: “El 85% del subsidio lo pone el Estado provincial”.
El exfuncionario explicó que se eliminaron subsidios a segundas viviendas, medida que generó fuertes reacciones. “Recibí amenazas por cortar el gas en casas de fin de semana. Muchas de esas personas apoyaban la motosierra nacional, pero cuando les tocás su beneficio personal, se enojan”, advirtió. “Intentamos eficientizar el gasto, pero aún queda mucho por hacer”, agregó.
Al ser consultado por las críticas en redes sociales y medios, fue contundente: “Muchos critican desde un lugar cómodo. No presentan proyectos ni hacen nada por Tierra del Fuego. Algunos votan en contra del financiamiento universitario o de pensiones para personas con discapacidad, y después se quejan del acompañamiento local. No tiene sentido”.
Devita aseguró que la provincia funcionó como escudo ante los recortes del gobierno nacional. “La gente no sintió el efecto completo de la motosierra porque los municipios y la Provincia amortiguaron el impacto”, dijo. Entre las acciones destacadas, mencionó obras realizadas con fondos propios como la ampliación del Hospital Regional Ushuaia, la modernización del de Río Grande y mejoras en centros educativos y de salud.
En cuanto a su futuro, afirmó que ya se encuentra reflexionando sobre nuevos desafíos, con especial interés en el desarrollo productivo. “Me encantó trabajar con emprendedores, darles herramientas y verlos crecer. Hay mucho espíritu emprendedor en Tierra del Fuego. Me gratifica que me digan ‘feriante’ porque me involucré mucho en eso”, reconoció.
Contó el caso de una productora de chocolates que, tras 24 meses de acompañamiento, logró obtener sello de calidad y comenzar a proyectar exportaciones. “Son historias que te llenan. Yo creo en un modelo donde el Estado, el sector privado y las universidades trabajen juntos. Como lo hizo Buenos Aires con el Distrito Tecnológico”, propuso.
Finalmente, señaló que no planea volver al área fiscal. “Eso ya me saturó. Mi búsqueda va por otro lado. Me interesa trabajar en ideas de desarrollo y en modelos colaborativos”, concluyó. También valoró la experiencia como docente universitario y la riqueza del debate académico: “Hay ideas distintas, pero todas confluyen en el desarrollo de la provincia”.