l Parque Nacional Tierra del Fuego atraviesa un proceso de modernización que busca ampliar su vínculo con la comunidad y el sector privado, sin renunciar a su misión de conservación. Marcelo Almirón, actual intendente del parque, sostuvo que esta apertura responde a una demanda social creciente y a la necesidad de generar un “derrame” positivo sobre la ciudad de Ushuaia. “El parque no tiene que ser un espacio cerrado, sino acompañar el desarrollo local”, indicó.
Esta nueva etapa contempla el análisis y posible habilitación de proyectos turísticos innovadores, siempre que cumplan con requisitos ambientales y sean económicamente sostenibles. “Si alguien propone caminatas con raquetas, tiene que tener una ganancia. Si no, a las semanas se va”, remarcó Marcelo Almirón. Todas las iniciativas deben pasar por una evaluación de impacto ambiental, que considera tanto el ecosistema como la viabilidad operativa del emprendimiento.
Uno de los ejes en los que más se trabaja es la diversificación de actividades para las temporadas invernales. Almirón mencionó su interés personal por impulsar deportes como el esquí de fondo o el uso de raquetas, en un parque que tradicionalmente concentra su actividad en verano. A ello se suma la posibilidad de sumar cursos de pesca, clínicas de fotografía y hasta buceo, siempre precedidos por instancias educativas sobre el valor ecológico del lugar. “A nosotros nos suma que la gente se vaya del parque con mayor conocimiento ambiental”, explicó.
En paralelo, se avanza en una mejora sustancial de la infraestructura sanitaria. Almirón anunció que ya está en marcha la licitación para construir nuevos módulos de baños en puntos estratégicos como Lapataia, Ensenada Zaratiegui, Río Pipo, Laguna Verde y La Portada. “Queremos baños mejores que los actuales, adaptados al clima y con buena ventilación”, precisó. El mantenimiento de estos espacios, junto al de los caminos internos y el riego, forma parte de los tres principales desafíos operativos del parque.
En relación a la circulación vehicular, uno de los principales cuellos de botella se produce en el ingreso durante la temporada alta. Para agilizar el acceso, se implementarán dos vías de entrada y se trabaja en la capacitación del personal informante. “No podemos permitir que alguien espere 45 minutos para mostrar la entrada que ya pagó”, advirtió. A su vez, se estudia con la universidad un análisis de capacidad de carga, con el objetivo de redistribuir los flujos turísticos a lo largo del día sin necesidad de imponer cupos.
Almirón también valoró el trabajo conjunto con el municipio, con quienes se renovó el convenio de cobro de entradas por seis meses más. Esta articulación resulta clave para el mantenimiento de caminos como el de Lago Roca y Laguna Verde, cuyo deterioro exige inversiones constantes. En este sentido, destacó que se utilizan recursos propios y también mano de obra del Servicio Penitenciario para re-acondicionar senderos y pasarelas.
Otro frente de acción es el fortalecimiento de la conectividad. Se anunció la instalación de antenas satelitales Starlink en Lapataia, La Portada y Alakush. “Esto va a permitir transmisiones en vivo desde el parque y mejorar la experiencia del visitante”, señaló. Además, se proyecta una futura transmisión radial desde el parque, como parte de una estrategia de concientización sobre el cuidado del ambiente.
En cuanto al uso recreativo del parque, Almirón aclaró que las fogatas con leña o carbón siguen prohibidas, aunque se evalúa la posibilidad de habilitar parrillas en sectores controlados. También se recordó que la pesca está permitida solo en sectores determinados y con las condiciones adecuadas. “Nos interesa que la gente pesque, pero también que entienda por qué lo decimos y cómo se debe hacer”, afirmó. La actividad está orientada principalmente a extraer especies exóticas como truchas y salmones, que afectan negativamente a los peces nativos.
Respecto a la seguridad, se reiteró la importancia de planificar las visitas de forma responsable. “Estamos con poco personal en verano y hay muchos rescates por gente que se pierde. Recomendamos no salir solo y llevar el equipamiento adecuado”, advirtió. También se trabaja en estrategias preventivas para visitantes extranjeros, en especial con contingentes israelíes, quienes en algunas ocasiones se han desviado de los senderos habilitados.
Por último, Almirón expresó su interés en abrir nuevas instancias de diálogo con usuarios del parque para evaluar cambios en la red de senderos. “Yo no soy cerrado. No es una decisión mía, sino que la tomaremos en conjunto con quienes usan y conocen el parque”, concluyó.