a Comisión de Auxilio activó esta semana dos operativos de rescate en senderos. Según detalló Walter Ruano, subdirector de la Dirección Municipal de Defensa Civil, ambos procedimientos se realizaron con éxito, aunque implicaron esfuerzos técnicos significativos debido a las condiciones del terreno.
El primero de los operativos se llevó a cabo en Laguna Turquesa, donde una mujer de unos 30 años, oriunda de Buenos Aires, sufrió una posible fractura en una pierna. El aviso ingresó cerca de las 16:00 y, de inmediato, se movilizaron los grupos de rescate hacia el sector. “Se encontraba fuera del límite de vegetación, en una zona empinada próxima a la laguna”, explicó Ruano.
El descenso en este tipo de terreno exige maniobras técnicas específicas. “Tenemos identificados tres sectores donde se hacen anclajes, con cuerdas y dispositivos de frenado para trasladar la camilla con seguridad. No usamos tirolesa, pero sí bajamos a hombros con medidas de contención por si alguien resbala”, precisó. El operativo de evacuación demandó cerca de 40 minutos desde el punto de rescate hasta la ruta, donde esperaba una ambulancia previamente coordinada desde la base operativa.
El segundo operativo se realizó en Laguna Esmeralda, el viernes anterior, y tuvo como protagonista a un hombre de 60 años de Córdoba que experimentó un fuerte dolor renal mientras transitaba el sendero. “Estaba doblado por el dolor y no podía continuar. Se encontraba a unos diez minutos de la laguna”, relató Ruano.
La Comisión de Auxilio tardó aproximadamente una hora en alistarse y movilizarse, dado que está conformada por diferentes instituciones que deben coordinar recursos humanos y logísticos. En este caso, se utilizó un cuatriciclo para facilitar el acceso al sector. “Mientras lo buscábamos, la persona logró reincorporarse y comenzó a descender lentamente por sus propios medios. Lo encontramos más abajo, ya en el bosque”, comentó. Fue evaluado por los rescatistas y trasladado en cuatriciclo hasta la ruta sin mayores complicaciones. Según su propio testimonio, padecía cálculos renales y habría sufrido una crisis vinculada al esfuerzo físico y el viaje.
Además de estos dos casos, Ruano mencionó intervenciones más leves que no implicaron activaciones formales. “En varias ocasiones la gente se comunica perdida, pero si tienen señal y logramos ubicarlos con el mapa, los guiamos por teléfono. Si no hay señal, se activa la búsqueda física”, explicó. Defensa Civil cuenta con cartografía de los senderos tradicionales y protocolos para evitar desplazamientos innecesarios.
Consultado sobre una versión que circuló en redes sobre un posible cobro de rescates por parte del municipio, Ruano fue enfático: “Debe ser un rumor. La municipalidad actúa solo dentro del ejido urbano, y casi ningún sendero está dentro de ese límite”, aclaró. Afirmó que la mayoría de los operativos se realiza en áreas de competencia provincial, y que por el momento no hay ninguna medida oficial al respecto.
Ruano también detalló que los pocos senderos cercanos a zonas urbanas —como el Camino de los Presos, sectores de la Jerman o Playa Larga— no han requerido activaciones complejas. “Las intervenciones suelen ser fuera de la ciudad”, puntualizó.
Finalmente, subrayó la importancia de la preparación, la comunicación clara y el respeto por las condiciones del entorno a la hora de emprender caminatas. “El trabajo coordinado y el conocimiento del terreno son fundamentales. Por suerte, esta semana cerramos con dos rescates exitosos y sin consecuencias mayores para las personas asistidas”, concluyó.