a intervención del puerto de Ushuaia por parte del Gobierno Nacional encendió alertas en ámbitos estratégicos vinculados a la soberanía argentina en el Atlántico Sur. La medida es observada con creciente preocupación por quienes advierten su impacto geopolítico. Entre ellos, el veterano de Malvinas y presidente del Centro de Ex Combatientes de Ushuaia, Juan Carlos Parodi, planteó la gravedad de que el Estado Nacional asuma el control operativo de un punto neurálgico de la política exterior y de defensa del país.
“Desde el punto de vista geopolítico, es un tema preocupante”, afirmó Parodi. Para él, intervenir el principal puerto de Tierra del Fuego sin consultar a las autoridades locales ni al Congreso representa un gesto inconsulto que debilita la posición estratégica de la provincia frente al Atlántico Sur. “Vienen a intervenir un puerto que es estratégicamente importante en toda la trama del Atlántico Sur”, advirtió.
La preocupación se acentúa ante declaraciones oficiales que proyectan la instalación de una base naval integrada en Ushuaia, en articulación con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Aunque la idea circula hace décadas, su reactivación en el contexto actual despierta inquietud. “Si se hiciera algo en conjunto con otro Estado, eso debería pasar por el Congreso”, sostuvo Parodi. Y agregó: “Es una cuestión de defensa nacional. Si eso pasa sin intervención del Congreso, estamos en un problema mucho más grave”.
En esa línea, cuestionó que el presidente pueda asumir decisiones estratégicas sin control legislativo ni participación de las provincias involucradas. “El presidente no es dueño del país, no puede hacer lo que se le da la gana”, remarcó. Para Parodi, medidas como la intervención del puerto socavan la credibilidad institucional argentina en su reclamo soberano. “Si no respetamos nuestras propias normas, ¿con qué autoridad defendemos la soberanía de Malvinas?”, planteó.
El puerto de Ushuaia cumple un rol geopolítico de primer orden: es la puerta de entrada a la Antártida, la principal base logística del sur argentino, y un símbolo de la proyección nacional sobre los espacios disputados. En ese sentido, Parodi señaló que el control directo de Nación sobre el puerto abre interrogantes sobre futuros acuerdos bilaterales. “Estando hoy en manos del Estado Nacional, la provincia perdió soberanía sobre el principal resorte logístico vinculado con Malvinas y la Antártida”, advirtió.
Además, el ex combatiente alertó sobre las consecuencias que podría tener un cambio en los criterios de uso del puerto. Recordó que, en el pasado, se le negó el ingreso a buques británicos, como parte del compromiso provincial con la causa Malvinas. “Nosotros vamos a mantener la misma postura, con el gobierno nacional metido acá o no. Vamos a defender la soberanía y hacerle la vida imposible al inglés”, afirmó.
Parodi pidió una reacción institucional nacional: “No solamente los representantes de Tierra del Fuego: debe tomar parte todo el Congreso completo”. Según sostuvo, permitir que el Ejecutivo concentre decisiones estratégicas sin control habilita una peligrosa dinámica de concentración de poder. “Nuestros representantes deberían ponerle coto al Ejecutivo. Para eso estamos en un sistema republicano”, dijo.
Finalmente, advirtió que permitir avances unilaterales sobre enclaves estratégicos abre una grieta en la estructura federal del país. “Si el Congreso no actúa, estamos avalando que las decisiones clave se tomen por decreto y sin debate. Y así se pone en riesgo la soberanía y la autonomía de todas las provincias”, concluyó.