esde la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego, Patricio Cornejo, presidente de la institución, se refirió a la situación generada por el traspaso temporal del control del puerto de Ushuaia a la órbita nacional, en una medida dispuesta por la Agencia Nacional de Puertos (ANPyN). El referente empresarial, que participó de reuniones con autoridades provinciales y con los funcionarios designados por Nación para llevar adelante la intervención, transmitió un posicionamiento prudente, aunque con señales de disconformidad.
Cornejo confirmó que la Cámara mantuvo encuentros tanto con el gobierno provincial como con los responsables de Nación: “Lo primero que hicimos fue reunirnos con el gobierno provincial y con personal de la Dirección Provincial de Puertos (DPP). Luego nos llamaron también los interventores de Nación. Ambas instituciones nos garantizaron que la operación del puerto va a continuar con normalidad”, expresó. Sin embargo, admitió que surgieron preocupaciones concretas vinculadas a la nueva gestión, como “algunas demoras con el ingreso de buses” producto de la falta de un sistema operativo eficiente.
En relación al fundamento técnico de la intervención, mencionó que, según los representantes nacionales, se identificaron deficiencias estructurales en la infraestructura portuaria. “El puesto 3 tiene pilotes sueltos, hay problemas con las defensas, entre otras cosas. Esas falencias existen, todos lo sabemos, incluso la propia DPP lo acepta”, dijo Cornejo. No obstante, sostuvo que las obras para solucionar estos problemas no están garantizadas: “Consultamos si Nación va a poner fondos propios, pero eso no fue respondido. Lo que dijeron es que se va a evaluar reinvertir con los flujos que genere el puerto”.
Para el dirigente, esa promesa es insuficiente: “Lo que puedan recaudar en lo que queda de temporada no alcanza para hacer grandes mejoras. Tal vez puedan iniciar con lo urgente, pero con los fondos del puerto no se hace uno nuevo”, señaló. Además, remarcó que aún no quedó claro si se utilizarán recursos federales o si la totalidad de las inversiones dependerá de la recaudación local.
Más allá del análisis técnico, Cornejo cuestionó el momento elegido para aplicar la intervención: “Permitime estar preocupado y dudar de dónde viene la cosa si lo están interviniendo un 20 de enero, en plena temporada. Si las deficiencias eran graves, lo tendrían que haber hecho antes. Este ruido viene desde septiembre”. Reconoció que, según los interventores, la habilitación legal se concretó recién el 19 de enero, pero insistió en que el impacto de aplicar la medida en temporada alta es “de lo peor que podría haber pasado”.
Sobre la administración del puerto, Cornejo describió cómo funciona actualmente la cadena de mando: “La persona a cargo en el día a día es Juan Avellaneda, quien responde a un funcionario de la intervención federal —funcionario del ANPyN llegado desde Buenos Aires—. Juan es empleado del puerto y fue quien hizo la denuncia”. En ese sentido, expresó dudas: “No tengo su currículum. Para mí, la persona que nos dio confianza fue Cristian, pero Avellaneda no tomó mucha parte en la reunión”.
Consultado sobre la aparente neutralidad de la Cámara de Turismo frente al conflicto institucional, Cornejo aclaró: “Nosotros no tomamos partido político. Lo que queremos es que el puerto siga operando. Mientras funcione, trabajamos para garantizar que los clientes —especialmente del turismo de cruceros— mantengan sus operaciones en Ushuaia y no busquen otros destinos”. A pesar de su reticencia inicial a adoptar una posición explícita, reconoció: “El puerto debe volver a la administración de la provincia. Eso lo entendemos todos”.
El presidente de la Cámara, explicó que aún no hubo un pronunciamiento formal porque las Cámaras recién lograron acceder a las versiones oficiales de ambas partes: “Necesitamos una base de información. Recién el viernes pudimos sentarnos con los representantes de uno y otro lado. En base a eso nos vamos a reunir todas las Cámaras para analizar qué acciones tomar”.
También apuntó que los trabajadores del puerto están reaccionando con madurez ante la situación, y destacó que tanto la DPP como el gobierno provincial están colaborando con el ANPyN en la transición. “El personal está a disposición de Nación para que les indiquen cómo proceder. No hay bloqueos ni sabotajes”, señaló.