svaldo Mella, uno de los titulares de las empresas Heliushuaia y Volar, en diálogo con ¨Zoom a Diario¨ no dudó en calificar como "una hazaña, un proyecto cumplido, un sueño hecho realidad de hace más de 10 años" el vuelo realizado con un avión de la compañía desde la capital fueguina hasta la base antártica Petrel, en la península antártica.
El directivo relató que el proyecto comenzó a tomar forma con una inversión significativa: "Con Roberto Valdez hicimos una inversión muy importante comprando un avión especial para Antártida, un B200 potenciado con tecnología de última generación en cuanto al equipo de navegación".
Según explicó, el plan original presentado el sábado ante la Dirección Nacional del Antártico tenía como destino Marambio, pero "desinteligencias institucionales y burocráticas impidieron que nos aprobaran el plan de vuelo".
Sin embargo, recordó que "en noviembre se había habilitado Petrel, que era nuestro objetivo, como lugar apto denunciado, Petrel pertenece al Comando Conjunto Antártico. Entonces hablamos con el Comando Conjunto Antártico, que nos apoyó muchísimo". Tras gestiones con la directora de la DNA, Cynthia Hotton, el miércoles a las 18 horas fue aprobado el plan de vuelo, lo que permitió fijar la partida para el jueves a las 9.30.
Mella describió las condiciones del vuelo: "Mucho viento en contra son 160 kilómetros. Mucho. Despegamos a las 9.30, pensábamos ir con mayor altura para gastar menos combustible".
A pesar de los inconvenientes, llegaron a la Antártida “en cuatro horas y moneditas. Estábamos muy bien de combustible, este avión tiene muy buena autonomía, y llegamos con combustible para aterrizar en Petrel casi con dos horas y media de autonomía".
Sobre la recepción, el empresario detalló: "Hicimos una pasada por Marambio para reconocer la pista y aterrizamos a las 13.15 a 13.20 en Petrel. Es el primer avión civil que aterriza en el LAD base Petrel".
La experiencia en tierra fue emotiva: "Nos recibieron con los brazos abiertos. Puedo decir hoy, con conocimiento de causa, que la pista está en excelente estado y están haciendo un trabajo la gente que está en Petrel muy bueno".
Durante la visita, "nos invitaron a almorzar. Fue muy emocionante, nos regalaron la réplica de un trineo que usaban los expedicionarios antárticos".
El regreso se produjo a las 21.03, en un vuelo de dos horas y media, notablemente más corto que la travesía de ida. "Una anécdota: hay un jefe del aeródromo que lleva un año en Petrel. Hoy ya venía su relevo y estaba muy triste porque no iba a poder ver aterrizar un avión. Imagínense cuando llegamos", compartió Mella.
Consultado sobre el futuro, explicó: "Nuestro proyecto es desarrollar conectividad antártica. Eso ya de hace muchos años y lo hemos planteado muchísimas veces".
Adelantó que el avión, con capacidad para ocho personas, "lo estamos preparando. Ya tenemos todas las instalaciones sanitarias en construcción. Este avión basado en Ushuaia, con una empresa local, va a tener capacidad sanitaria para estar en dos horas y media, tres horas y media en Antártida".
No obstante, aclaró que el permiso obtenido es temporal durante febrero y marzo para capacitación y entrenamiento: “Vamos a tener vuelos de entrenamiento y capacitación para poder decir que esta operación es segura en estas condiciones".
Mella destacó la autonomía del proyecto al señalar que "la provincia no tuvo absolutamente ninguna injerencia en esto. Lo quiero recalcar porque directamente nos ignoraron. Somos empresarios locales y de turismo".
El directivo subrayó el potencial estratégico de la ruta: "Ayer había ocho aviones de Chile volando a (la base) Frei. Creo que Ushuaia está llamada a desarrollarse en conectividad con la Antártida".
Sobre la naturaleza de las futuras operaciones, aclaró que serán vuelos condicionados por el clima: "Otras empresas que no son argentinas que hacen esto, tienen ventanas de tres o cuatro días para hacer ese vuelo, y si no directamente se lo cancelan".
Finalmente, Osvaldo Mella reflexionó sobre la necesidad de recuperar presencia argentina en el continente blanco: "Hasta la década del ’60, Argentina tuvo una presencia preponderante en Antártida. Después, por distintos motivos, hemos ido perdiendo la carrera. Es momento de empezar a recuperar la posición que Pujato y toda su gente proyectó para Argentina en la Antártida".