n la apertura del período legislativo del Concejo Deliberante, el intendente de Río Grande, Martín Perez, expuso las líneas estratégicas del Municipio para el año, en un contexto que definió como complejo por la caída de la actividad económica y la retracción de fondos nacionales.
Ante ese escenario, el jefe comunal aseguró que "Río Grande no puede improvisar ni resignarse" y planteó una agenda basada en el orden fiscal, la inversión pública con recursos propios y la defensa irrenunciable del régimen industrial fueguino.
Perez denunció una quita unilateral de $600 millones anuales de coparticipación por parte del Gobierno Provincial, recursos que, según afirmó, pertenecen a los vecinos y afectan directamente la prestación de servicios esenciales.
Al mismo tiempo, ratificó la defensa política e institucional de la Ley 19.640 como herramienta estratégica para sostener el empleo y el arraigo, dejando en claro que la identidad industrial de la ciudad no es negociable.
En materia fiscal, el intendente anunció una actualización moderada de tributos, la más baja de los últimos 20 años, acompañada de un esquema de beneficios con descuentos por cumplimiento, pago anticipado y consideraciones especiales para jubilados con vivienda única. La medida busca garantizar previsibilidad financiera sin trasladar desequilibrios a los vecinos.
Uno de los ejes centrales del mensaje fue la consolidación de un modelo de salud municipal autónomo. Perez informó que el Municipio invirtió más de $10.000 millones en el último año, realizó 275.000 prestaciones y cubrió con recursos propios más de $3.000 millones en atenciones correspondientes a afiliados de OSEF, ante la falta de firma del convenio de compensación. En ese sentido, volvió a exigir públicamente que se regularice esa situación.
En cuanto a infraestructura, confirmó que en 2026 la inversión en obra pública estará por encima de la media histórica municipal, alcanzando el 18% del presupuesto. Se sostendrán con fondos propios obras paralizadas por el gobierno nacional, entre ellas el Natatorio Olímpico, con una inversión superior a los $1.000 millones en su sistema estructural.
En el plano productivo, Perez advirtió que la producción de petróleo en Tierra del Fuego cayó más del 40% en la última década y reclamó mayor dinamismo e inversión por parte de Terra Ignis. Planteó que Río Grande debe consolidarse como base operativa y de servicios del sector hidrocarburífero, y reafirmó la importancia estratégica del puerto para potenciar exportaciones en el Atlántico Sur.
El discurso incluyó también anuncios vinculados al acceso al hábitat, con nuevas entregas de lotes y la continuidad de soluciones habitacionales, entendiendo que garantizar suelo urbano es una política de arraigo.
En paralelo, el Municipio continuará absorbiendo el 50% del valor del boleto de transporte público, destinando más de $800 millones anuales para sostener la movilidad urbana.
“Río Grande es la Casa de Todos”, reiteró Perez al cierre de su mensaje, explicando que una casa se defiende, se organiza y se proyecta con responsabilidad colectiva.
Con esa definición, dejó inaugurado el período legislativo 2026 expresando un modelo político que busca sostener empleo, servicios y planificación estratégica en un contexto de ajuste y baja de recursos.