Un proyecto del CONICET estudia el clima luminoso en la Antártida
Ciencia antártica

Un proyecto del CONICET estudia el clima luminoso en la Antártida

Investigadores del CONICET desarrollan en Base Esperanza un estudio integral sobre la medición de luz natural en latitudes australes. El proyecto analiza variables urbanas, edilicias y humanas para mejorar el diseño de hábitats sustentables y la calidad de vida en territorios polares.
24/02/2026
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n equipo de investigadores del CONICET lleva adelante en la Antártida Argentina un estudio orientado a ampliar el conocimiento sobre la luz natural en latitudes australes, en un entorno que presenta condiciones únicas de radiación solar. La iniciativa forma parte del Programa Antártico Anual 2025-2026 y fue evaluada desde el punto de vista científico y ambiental bajo los lineamientos del Protocolo de Madrid.

El proyecto fue presentado por Andrea Pattini, investigadora del CONICET y coordinadora de la línea de Iluminación Natural Sustentable del Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía (INAHE), ante la Dirección Nacional del Antártico y el Instituto Antártico Argentino. En el terreno trabajan los investigadores Juan Manuel Monteoliva, Roberto Germán Rodríguez y Emanuel Ricardo Schumacher, integrantes del mismo instituto.

La investigación se centra en la caracterización fotométrica y espectral del cielo antártico y en el análisis de la exposición a la luz en distintas escalas. Según explicó Juan Manuel Monteoliva, “las mediciones lumínicas abarcan las tres escalas que aborda la línea de Investigación en Iluminación Natural Sustentable: urbana, edilicia y humana”. En la escala urbana se tomó como referencia el Fortín Sargento Cabral, analizando su materialidad y volumetría en relación al relieve y a los distintos tipos de cielo registrados con instrumental científico.

En el plano edilicio, el equipo realizó un análisis fotométrico dinámico en espacios de aprendizaje de la Base Esperanza, con foco en la disponibilidad de luz natural y su impacto en los ocupantes durante el verano. Los casos testigo fueron la Escuela Provincial Nº 38 “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín” —la primera en el mundo y la más austral del programa GLOBE de la NASA— y el Laboratorio Antártico Multidisciplinario de Base Esperanza (LAMBE).

A escala humana, se evaluaron hábitos de sueño en relación con la exposición prolongada a la luz propia del verano polar, tanto natural como artificial, proveniente de espacios construidos y del uso de dispositivos con pantalla.

Roberto Germán Rodríguez señaló que se realizó “una caracterización integral tanto a nivel clima luminoso, morfología edilicia y de rutinas de la población civil”, con el objetivo de generar modelos virtuales que permitan conocer las condiciones de exposición lumínica durante todo el año a partir de los registros del período estival. Las mediciones incluyen luz ambiental del espectro visible y circadiano, espectralidad del cielo y exposición personal.

El investigador destacó además el carácter inédito del trabajo en el entorno antártico. “Es la primera vez que se realiza este tipo de investigación orientada a la infraestructura y personal desplegado desde una mirada en la sostenibilidad y el bienestar humano”, afirmó.

Las condiciones extremas del continente implicaron desafíos técnicos y operativos. El equipo efectuó mediciones en exteriores con vientos superiores a 40 kilómetros por hora y sensaciones térmicas de -19°C, en horarios no habituales debido a que en verano no se alcanza la oscuridad absoluta.

Emanuel Ricardo Schumacher subrayó que el estudio aporta “conocimiento científico sobre recursos naturales aplicados al desarrollo de hábitats sustentables en un territorio estratégico, como es la Antártida Argentina”. Añadió que los resultados permitirán generar bases de datos empíricas, fortalecer redes de colaboración y mejorar la calidad de vida en territorios polares. A mediano plazo se prevé construir una base de datos detallada sobre las condiciones de luz natural y, a largo plazo, desarrollar lineamientos específicos para estrategias de diseño de iluminación sustentable.

Andrea Pattini resaltó la importancia de difundir este tipo de investigaciones para reforzar la conciencia sobre el carácter bicontinental del país y su presencia histórica en el continente blanco. Según indicó, divulgar el trabajo científico que se realiza en la Antártida contribuye a sostener la soberanía y a visibilizar el esfuerzo de quienes participan cada año en las campañas.

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