a crisis que atraviesa la industria fueguina sumó un nuevo capítulo con la presentación en quiebra de la firma Aires del Sur, una de las plantas radicadas en el parque industrial de Río Grande. La empresa informó formalmente al Ministerio de Trabajo de la provincia que inició el proceso judicial ante los Tribunales competentes, una decisión que, según comunicó, le impide por el momento cumplir con las obligaciones salariales pendientes.
El escrito ingresado en la cartera laboral se conoció en medio de un conflicto que llevaba semanas de creciente tensión. Los trabajadores venían reclamando definiciones concretas sobre la continuidad productiva y el pago de haberes atrasados, en un contexto marcado por la caída en la fabricación de equipos de aire acondicionado, principal actividad de la compañía. La merma en la producción impactó de lleno en las finanzas de la firma y terminó por precipitar el escenario actual.
La notificación empresarial coincidió con la primera audiencia convocada en el marco de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo. Sin embargo, la instancia se desarrolló sin representantes de la empresa: ni directivos ni apoderados acudieron al encuentro. Del lado sindical sí hubo presencia. Dirigentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y de la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica (ASIMRA) se presentaron y ratificaron su voluntad de acatar lo dispuesto por la autoridad laboral.
Para los operarios, la confirmación de la quiebra despejó la incertidumbre que se extendía desde hacía al menos dos meses, aunque lo hizo en el peor sentido posible. Durante ese tiempo, el personal había reclamado explicaciones a los responsables de la empresa ante la paralización parcial de la producción y la acumulación de salarios impagos. La falta de respuestas concretas había profundizado la preocupación por la estabilidad de las fuentes laborales.
Frente a los últimos acontecimientos, las conducciones de la UOM y de ASIMRA resolvieron retomar y sostener la ocupación pacífica de la planta junto al conjunto de los trabajadores. La medida, según explicaron, busca evitar un eventual vaciamiento de las instalaciones y preservar los activos productivos mientras se define el futuro judicial de la firma. Al mismo tiempo, apunta a garantizar el cobro de los haberes adeudados y a defender cada uno de los puestos de trabajo en riesgo.
En paralelo, los gremios ratificaron la convocatoria a un acto público previsto para este jueves a las 15.30 frente a la fábrica. El objetivo es visibilizar el conflicto y sumar el respaldo de la comunidad, así como de sectores políticos y sociales de la provincia. La situación de Aires del Sur se inscribe en un escenario más amplio de dificultades para la industria electrónica y metalúrgica fueguina, que este año ya registró el cierre de Telecomunicaciones Fueguinas, dejando a 50 operarios sin empleo.
La cartera laboral fijó una nueva audiencia para este viernes a las 11. Los sindicatos anticiparon que asistirán con la expectativa de que, esta vez, la empresa envíe representantes con capacidad de decisión. En un contexto de fuerte preocupación social, el desenlace del proceso de quiebra y las eventuales alternativas de continuidad productiva serán determinantes no solo para los trabajadores de Aires del Sur, sino también para el entramado industrial de Río Grande.