os controles en la ciudad de Río Grande se desarrollan en distintas franjas horarias y abarcan zonas con alta circulación, en un esquema que busca consolidar conductas responsables entre los conductores.
En los últimos días, las tareas se concentraron en la zona sur, San Martín Norte, arterias del Centro y el sector de Pellegrini, donde agentes municipales realizaron inspecciones vehiculares y verificaron el cumplimiento de la normativa vigente.
Los operativos incluyeron la solicitud de licencia de conducir, cédula del vehículo y seguro vigente, así como controles con alómetros y alcoholímetros, en el marco de la política de Alcohol Cero al volante que rige en la ciudad. Estas acciones forman parte de una estrategia destinada a reducir riesgos y prevenir siniestros viales.
Inspectores de Educación Vial acompañaron las jornadas promoviendo el respeto por las normas de tránsito y recordando las velocidades máximas permitidas. Se hizo especial hincapié en que en avenidas la velocidad máxima es de 50 km/h, particularmente en sectores con circulación constante de peatones y ciclistas.
La labor en terreno combina la fiscalización con la concientización, entendiendo que ambos enfoques resultan complementarios para modificar hábitos de conducción.
El Estado Municipal sostiene que la seguridad vial es una construcción colectiva que requiere compromiso ciudadano y presencia activa en el territorio. Por ello, continúa trabajando en la concientización y el control como herramientas complementarias para fortalecer conductas responsables al volante.
Desde la gestión local remarcaron que las intervenciones sistemáticas responden a una mirada integral de la movilidad urbana, donde el factor humano constituye el eslabón central para reducir la siniestralidad.
El Municipio recordó la importancia de cumplir con las normas básicas: portar la documentación correspondiente, utilizar el cinturón de seguridad, evitar distracciones como el uso del celular y no consumir alcohol antes de conducir. Las autoridades advirtieron que la prevención no se limita a la sanción, sino que busca internalizar en la ciudadanía la relevancia de cada medida de seguridad.
Según se informó, los operativos continuarán desarrollándose de manera permanente en los barrios de Río Grande, con el objetivo de proteger la vida y la integridad de quienes transitan diariamente por la ciudad. La iniciativa se enmarca en una planificación que evalúa periódicamente los puntos críticos y los horarios de mayor riesgo, ajustando los dispositivos a las necesidades cambiantes del tránsito urbano.