a publicación del libro “76” propone una reconstrucción del contexto político, social y cultural que precedió al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, a cincuenta años de uno de los hechos más significativos de la historia argentina reciente. El historiador Felipe Pigna explicó que la obra busca revisar el proceso que desembocó en la dictadura militar, incorporando tanto el desarrollo de los acontecimientos durante 1976 como el clima político de los años previos. “La idea es justamente que a los 50 años esto no pase desapercibido y que hablemos de lo que hay que hablar. El libro refleja exactamente el año 76, pero con una crónica previa importante de los años anteriores para ver por qué pasó esto”, señaló.
En ese sentido, aclaró que el objetivo es comprender el contexto histórico sin que esa explicación implique justificar lo ocurrido. “Obviamente el porqué no tiene que ver con la justificación, sino con la explicación”, afirmó.
El libro analiza, entre otros aspectos, la preparación del golpe y las doctrinas militares que influyeron en los métodos de represión que se aplicarían posteriormente. “Le doy mucha importancia a la doctrina francesa, que fue tan importante en la elección del método que utilizaron para la represión”, explicó.
Según detalló, esa doctrina comenzó a difundirse en el país décadas antes del golpe y formó parte de la formación de sectores militares. “Es una doctrina que entra a la Argentina en el año 1957 y que luego se aplica con más fuerza en los años 60 y 70, y que habla justamente de desaparición, de tortura y de todo lo que después se llevó adelante”, sostuvo. La investigación también aborda el impacto del régimen militar en la vida cultural del país y las formas de censura aplicadas durante la dictadura. “El libro habla de la cultura, de lo que pasó con la censura y de cómo, a pesar de todo, mucha gente siguió escribiendo, publicando y haciendo cosas”, indicó.
Pigna sostuvo que comprender el contexto histórico también implica analizar las reacciones sociales frente al golpe militar. “Mucha gente avaló lo que pasó en un primer momento, porque se venía de una situación caótica y se suponía que la dictadura venía a ordenar las cosas”, señaló. Sin embargo, explicó que ese consenso inicial comenzó a deteriorarse con el paso del tiempo. “La pérdida importante de consenso se da con la crisis económica del 81 y con la derrota de Malvinas”, indicó.
Durante el proceso de investigación y escritura del libro, el historiador señaló que debió volver a revisar testimonios y materiales vinculados con la represión y las violaciones a los derechos humanos. “Fue duro volver a ver entrevistas que había hecho a sobrevivientes y volver a repasar todo lo que fue esa época”, afirmó.
El autor también cuestionó la idea de que quienes no fueron directamente afectados por la represión no tuvieron motivos para preocuparse durante la dictadura. “Mucha gente decía ‘a mí no me pasó nada’, como si eso significara que no pasaba nada. Es una frase muy cobarde que se repitió mucho”, sostuvo. Pigna advirtió sobre los riesgos de naturalizar discursos autoritarios en el presente. “Estamos viviendo un momento de mucho autoritarismo, de antipolítica, de odio y de descalificación. Son distintas formas de limitar el derecho a expresarse y eso es muy peligroso”, concluyó.