a Municipalidad de Ushuaia continuó este miércoles con un operativo integral de intervención urbana tras el intenso temporal de lluvia que afectó a la ciudad en las últimas horas. Las tareas actuales, que complementan el plan de contingencia activado durante la emergencia, se concentran en el reacondicionamiento de calles de tierra, la limpieza de desagües pluviales y el monitoreo de bocas de tormenta en distintos puntos del ejido urbano.
Desde la Secretaría de Planificación, Obras y Servicios Públicos precisaron que la etapa inicial estuvo orientada a atender situaciones urgentes, mientras que ahora el foco está puesto en la recuperación y prevención. “El martes se trabajó para afrontar la emergencia y ayer avanzamos con intervenciones más específicas en la infraestructura afectada”, explicó la titular del área, Carolina Yutrovic.
Durante el pico del temporal, los equipos municipales intervinieron en sectores históricamente vulnerables a inundaciones, como la desembocadura del arroyo Buena Esperanza —a la altura de Marcos Zar, Kupanaka y Fuegia Basket—, además de barrios como Andorra, el Pipo, Obrero, Dos Banderas y El Escondido, junto con distintos tramos de la calle Perón.
Según detalló la funcionaria, el fenómeno climático provocó una rápida saturación del sistema de drenaje. “En muy poco tiempo cayó un gran volumen de agua que además arrastró residuos, lo que agravó la situación”, indicó. En ese contexto, trabajaron de manera coordinada distintas áreas municipales, incluyendo Servicios Públicos y Ambiente, junto a la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DPOSS), que aportó equipamiento en sectores como Karukinka y Walanika.
El operativo también contó con la participación activa de Defensa Civil Municipal, que tuvo un rol clave en la recepción de alertas vecinales y en la evaluación de riesgos de inundación en viviendas. Desde ese organismo se definieron prioridades de intervención y se ejecutaron acciones inmediatas en los casos más críticos. En paralelo, la jefa de Gabinete, Yesica Garay, supervisó el desarrollo de las tareas desde el centro operativo.
Más allá de la respuesta ante la contingencia, desde el Municipio reconocen que el episodio vuelve a poner en evidencia limitaciones estructurales. Yutrovic advirtió que el sistema pluvial de Ushuaia “tiene muchísimos años” y que su capacidad resulta insuficiente frente al crecimiento urbano. “La ciudad se expandió y la infraestructura no acompañó ese desarrollo”, sostuvo.
En ese sentido, planteó la necesidad de repensar la planificación urbana con una mirada a futuro que contemple fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos. “El cambio climático es una realidad que impacta en la vida cotidiana y nos obliga a revisar cómo proyectamos la ciudad en el mediano y largo plazo”, concluyó.
Mientras tanto, los equipos municipales continúan desplegados en el territorio, con el objetivo de normalizar la circulación y minimizar los riesgos ante posibles nuevas precipitaciones.