l intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, presentó un diagnóstico crítico de las finanzas municipales en una reunión con gremios del ámbito local, en la que desglosó el impacto de la coyuntura nacional y provincial sobre los recursos de la ciudad. El encuentro, realizado en la Sala de Situación, funcionó como instancia de exposición técnica y política frente a representantes sindicales, en medio de un escenario de caída de la actividad y del consumo que repercute de manera directa en la recaudación.
Acompañado por su equipo económico, el jefe comunal puso el foco en la coparticipación, principal fuente de ingresos del Municipio —explicó— al concentrar el 87,5% de los recursos. Según detalló, la merma del consumo a nivel general afecta la recaudación tributaria y, en consecuencia, reduce los fondos que llegan a la ciudad. “Cuando no hay consumo, el Estado no recauda y eso impacta de lleno en la coparticipación”, sostuvo, al trazar el vínculo entre la dinámica económica y las finanzas locales.
Los números presentados evidencian el deterioro: entre enero y febrero de 2026, el Municipio registró una pérdida de $5.755 millones en poder adquisitivo, lo que representa una caída real del 26%. A este cuadro se suma la deuda de coparticipación que la Provincia mantiene con Ushuaia, que asciende a $11.038 millones. La magnitud del pasivo —subrayó Vuoto— equivale a cuatro masas salariales completas, lo que dimensiona su peso sobre la estructura financiera municipal.
En ese contexto, el intendente planteó la necesidad de articular una estrategia conjunta con los gremios para reclamar los recursos adeudados. La convocatoria a los sindicatos no solo apuntó a transparentar la situación, sino también a construir respaldo político y social frente a un escenario que calificó como “complejo”, atravesado además por la disminución de transferencias desde el nivel nacional.
Pese a las restricciones, Vuoto afirmó que la administración local mantiene el cumplimiento de sus obligaciones esenciales. Destacó que el Municipio continúa abonando salarios, sosteniendo la prestación de servicios y cumpliendo con los compromisos vinculados a la obra social y la caja de jubilaciones. En ese marco, remarcó la necesidad de profundizar una gestión “responsable” de los recursos disponibles para atravesar la coyuntura sin afectar el funcionamiento básico de la ciudad.
El mensaje, dirigido tanto a los gremios como al escenario político más amplio, combinó advertencias sobre la fragilidad fiscal con un llamado a la acción colectiva para exigir los fondos que, según sostuvo, corresponden a Ushuaia.