n el tramo final del juicio por el homicidio de Alexis Baciocchi, la defensa de Florencia Mancilla volvió a centrar su estrategia en un punto clave: la inimputabilidad de la acusada. Durante su alegato ante el Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande, el defensor ante el Superior Tribunal de Justicia, Jesús González Saber, insistió en que al momento del hecho su asistida no estaba en condiciones de comprender la criminalidad de sus actos.
El planteo se apoyó en la presunta existencia de episodios de psicosis o disociación que, según la defensa, atravesaba Mancilla al momento del homicidio ocurrido el 28 de diciembre de 2022. En ese marco, González Saber sostuvo que a lo largo del debate surgieron dudas razonables sobre su capacidad psíquica, por lo que reclamó la aplicación del principio “in dubio pro reo” y, en consecuencia, la absolución.
No obstante, el defensor desplegó una estrategia subsidiaria en caso de que el tribunal no haga lugar a ese planteo central. En primer término, propuso que el hecho sea encuadrado como un homicidio en exceso de legítima defensa. Según argumentó, el episodio se produjo en el contexto de una pelea entre la víctima y la imputada, lo que permitiría atenuar la responsabilidad penal.
Bajo esa calificación, solicitó la pena mínima prevista por el Código Penal: un año de prisión, con cumplimiento en suspenso. A su vez, planteó una segunda alternativa: que, en caso de considerarse a Mancilla plenamente responsable, el hecho sea tipificado como homicidio simple, también con la aplicación del mínimo de la escala, fijado en ocho años de prisión, teniendo en cuenta los atenuantes expuestos durante el juicio.
Más allá de las cuestiones estrictamente jurídicas, el alegato incluyó una fuerte crítica al rol del Estado. González Saber remarcó que su defendida atravesó una vida marcada por la vulnerabilidad social y el consumo problemático de estupefacientes desde temprana edad, y sostuvo que existieron reiterados pedidos de ayuda que no obtuvieron una respuesta adecuada por parte de los organismos correspondientes.
Para la defensa, esa falta de contención institucional constituye un elemento relevante al momento de analizar la responsabilidad penal de Mancilla y el contexto en el que se produjo el hecho.
Tras la exposición de las partes, el tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el lunes a las 11, cuando se escucharán las últimas palabras de la acusada. Luego, los jueces pasarán a deliberar para dar a conocer el veredicto.
El caso, que ha puesto en debate no solo las circunstancias del crimen sino también los límites de la responsabilidad penal en contextos de vulnerabilidad psíquica y social, ingresará así en su etapa decisiva.